Un informe de la Contraloría General de la República ordenó a la Superintendencia de Educación corregir el proceso de reubicación de estudiantes expulsados por hechos de violencia, tras constatar que 38 alumnos permanecen en los mismos establecimientos o en otros liceos emblemáticos con problemas similares.

El análisis, contenido en el Informe Final N°660, revisó la situación en siete establecimientos de Santiago y Providencia, incluyendo el Instituto Nacional José Miguel Carrera y el Internado Nacional Barros Arana. El documento evidenció irregularidades en el cumplimiento de la normativa vigente para la reubicación de estudiantes sancionados.

Según el informe, un 21% de los alumnos volvió al mismo establecimiento del que había sido expulsado o cuya matrícula fue cancelada, mientras que el 79% restante se trasladó a otros liceos emblemáticos que también registran altos niveles de violencia. Esta situación ha sido denominada como “silla musical” por autoridades, al reflejar el constante traslado de estudiantes entre recintos con problemáticas similares.

Ante estos hallazgos, la Contraloría instruyó a la Superintendencia y a la Subsecretaría de Educación a coordinar medidas que regulen de manera adecuada el proceso de reubicación, considerando especialmente los casos vinculados a hechos de violencia. Las acciones deberán ser informadas en un plazo de 60 días hábiles.

Autoridades locales valoraron el informe y advirtieron sobre la gravedad del fenómeno. El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, y su par de Providencia, Jaime Bellolio, coincidieron en la necesidad de evitar que estos estudiantes continúen concentrándose en los mismos establecimientos, donde persisten episodios de violencia organizada.

Desde el Gobierno, el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, aseguró que se adoptarán medidas para cumplir con las observaciones del organismo fiscalizador, integrando además los lineamientos de la nueva normativa sobre convivencia escolar. (NP-ChatGPT-Emol)