Un informe consolidado de la Contraloría General de la República reveló que, durante los años 2024 y 2025, diversos municipios del país priorizaron el gasto en celebraciones y eventos recreativos por sobre la asistencia social dirigida a personas vulnerables. El análisis, que abarcó a las 345 comunas del territorio nacional, detectó que en localidades como Alto Hospicio, Arica y Pozo Almonte, la diferencia entre los recursos destinados a festejos y las ayudas directas superó los $90 millones en ambos periodos.

El documento detalla que el gasto total en festividades municipales alcanzó los $31 mil millones en 2024, reduciéndose a $12 mil millones en 2025. Entre las actividades financiadas figuran conmemoraciones tradicionales y otras menos convencionales, como el “Día del Perro” o el “Día de la Sonrisa”, las cuales sumaron más de $136 millones. Además, el órgano contralor estableció que cerca del 39% de estos montos se utilizó para la producción de eventos, incluyendo servicios de catering, arriendo de equipos y logística.

Ante estos hallazgos, el organismo fiscalizador anunció el inicio de exámenes de cuentas y auditorías específicas en las municipalidades que excedieron los promedios nacionales o que mostraron un desequilibrio injustificado respecto al gasto social. La Contraloría recordó que el uso de recursos públicos para celebraciones solo es lícito cuando contribuye estrictamente a las funciones municipales y respeta los principios de eficiencia, advirtiendo que perseguirá las responsabilidades administrativas correspondientes en casos de excesos. (NP-Gemini-Bio Bio)