La Contraloría General de la República anunció el inicio de un sumario administrativo y una fiscalización en el Hospital Sótero del Río, tras detectar posibles irregularidades en la contratación de servicios médicos.
Según informó el organismo, el recinto suscribió un contrato por más de $680 millones con la empresa Servicios Traumatológicos y Médicos Traumahard Ltda., para la prestación de servicios quirúrgicos en el área de traumatología. Sin embargo, se constató que uno de los principales beneficiarios de la empresa es un médico que se desempeña en el mismo hospital.
De acuerdo con los antecedentes, la sociedad contratada está compuesta por dos socios: el funcionario del hospital con una participación directa del 8%, y otra empresa que concentra el 92% restante. No obstante, esta segunda sociedad también pertenece mayoritariamente al mismo médico, quien controla el 98% de su propiedad, configurando así un vínculo indirecto mayoritario.
La Contraloría advirtió que la Ley N°19.886 prohíbe este tipo de contratos entre organismos públicos y sus propios funcionarios o empresas relacionadas, salvo excepciones debidamente justificadas. En este caso, el organismo fiscalizador detectó que la resolución que aprobó el contrato no cumplía con los requisitos de fundamentación exigidos por la normativa.
Además, se observó que el hospital habría informado de manera incompleta la participación del funcionario en la empresa, señalando solo su porcentaje minoritario directo, sin considerar su control indirecto.
Ante estos antecedentes, la Contraloría instruyó un sumario para determinar eventuales responsabilidades administrativas y esclarecer completamente los hechos. (NP-ChatGPT-Emol)
