El Congreso de Brasil asestó un revés al Presidente Luiz Inácio Lula da Silva al rechazar su veto a una ley que modifica el sistema de penas, lo que impacta directamente en la condena del exmandatario Jair Bolsonaro.
La normativa, aprobada previamente en diciembre, establece que no se acumularán penas por delitos de naturaleza similar, lo que implica que en el caso de Bolsonaro se aplicará únicamente la sanción más grave, correspondiente al delito de golpe de Estado, con un máximo de 12 años de prisión.
Este cambio legal reduce significativamente la condena original de 27 años y podría permitir que el exjefe de Estado acceda a beneficios como el régimen semiabierto en un plazo estimado de entre dos y cuatro años.
Durante el debate parlamentario, el senador Sérgio Moro defendió la medida, calificando el veto presidencial como excesivo y argumentando que las penas impuestas eran desproporcionadas.
En contraste, la diputada Gleisi Hoffmann criticó la decisión, señalando que debilita la democracia y minimiza la gravedad del intento de golpe de Estado ocurrido tras las elecciones de 2022.
De acuerdo con la sentencia judicial, Bolsonaro fue responsabilizado por liderar acciones destinadas a revertir los resultados electorales, que derivaron en el asalto a las sedes de los poderes del Estado en Brasilia en enero de 2023.
El episodio representa un nuevo golpe político para el Gobierno de Lula, en un contexto de creciente tensión con un Congreso dominado por la oposición y de cara a un escenario electoral incierto. (NP-ChatGPT-Bio Bio Agencias)
