Una fuerte tensión diplomática se desató entre representantes del Congreso de Estados Unidos y el Gobierno de Chile, luego de que el Presidente Gabriel Boric calificara de “inhumano” y “criminal” el bloqueo energético impuesto por Washington contra Cuba. La controversia escaló tras la confirmación de que el Ejecutivo chileno enviará ayuda humanitaria a la isla a través del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, medida que fue defendida por el Mandatario como un acto de respeto a los derechos humanos del pueblo cubano.+1

El congresista republicano Carlos A. Giménez respondió con dureza a los planteamientos del Jefe de Estado chileno, denunciando lo que considera un respaldo a la dictadura militar en Cuba. A través de una declaración pública, el legislador norteamericano advirtió que Chile enfrentará consecuencias por este accionar, calificando la postura del Gobierno de Boric como “patética” y señalando que el país debería alinearse con los valores democráticos en lugar de asistir al régimen de La Habana.

La amenaza de represalias internacionales generó una reacción inmediata en el espectro político local, destacando la respuesta del diputado y excandidato presidencial Johannes Kaiser. A pesar de ser un férreo opositor a la gestión de Boric, el legislador libertario arremetió contra el congresista estadounidense, manifestando que los chilenos no aceptan amedrentamientos extranjeros y calificando los dichos de Giménez como un agravio hacia el pueblo de Chile.

Kaiser enfatizó en su mensaje que, si bien existen profundas diferencias internas con la administración saliente, la soberanía nacional debe ser respetada. Asimismo, recordó al representante norteamericano que la ciudadanía chilena ya decidió en las urnas poner fin al actual ciclo de gobierno de izquierda, aludiendo al reciente triunfo electoral de la oposición, pero subrayó que ello no justifica amenazas externas contra la integridad del país.

CANCILLER ACLARA QUE AYUDA A CUBA SE CANALIZARÁ A TRAVÉS DE UNICEF

El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, precisó este viernes los alcances de la asistencia económica destinada a Cuba, aclarando que los recursos no serán entregados al gobierno de la isla ni al Partido Comunista local. El secretario de Estado detalló que la donación consiste en un millón de dólares que se transferirá directamente a Unicef, con el objetivo de asegurar que el beneficio llegue a la población civil bajo estrictos mecanismos de rendición de cuentas.

La aclaración surge tras una intensa ofensiva de la oposición chilena, que acusó a La Moneda de ceder ante supuestas presiones del Partido Comunista de Chile para asistir a la administración de Miguel Díaz-Canel. Dirigentes del Partido Republicano, entre ellos su timonel Arturo Squella, sostuvieron que el Ejecutivo estaba siendo “pauteado” por sectores oficialistas para concretar este aporte en medio de la severa crisis energética y de suministros que atraviesa el país caribeño.

Respecto a las amenazas del congresista estadounidense Carlos Antonio Giménez, quien advirtió que Chile enfrentará consecuencias por este apoyo, el canciller Van Klaveren evitó escalar la controversia diplomática. Aunque lamentó los calificativos utilizados por el legislador norteamericano, señaló que es probable que el representante desconozca que el propio Estados Unidos presta ayuda humanitaria bajo criterios similares a los que hoy aplica la Cancillería chilena.

Por su parte, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, respaldó la postura de no entrar en polémicas directas con parlamentarios extranjeros, enfatizando que la política exterior del país no puede estar sujeta a las opiniones individuales de los cientos de representantes del Congreso estadounidense. Desde el Gobierno recalcaron que el financiamiento proviene del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, un mecanismo diseñado precisamente para situaciones de emergencia humanitaria internacional.

La entrega de los fondos se realizará en los plazos que determinen las circunstancias locales de la isla, manteniendo el foco en la asistencia técnica y social a través de organismos multilaterales. Con esta precisión, el Ejecutivo busca desactivar los cuestionamientos sobre el destino final de los recursos y reafirmar el carácter humanitario de la decisión presidencial en el tramo final de su gestión. (NP-Gemini-Bio Bio-Emol)