La ejecución de Christa Gail Pike, la única mujer que permanecía en el corredor de la muerte de Tennessee, terminó de manera inédita luego de que sobreviviera a las dos dosis de pentobarbital contempladas en el protocolo estatal. La condenada, de 50 años, continuó respirando y debió ser trasladada en ambulancia desde la prisión Riverbend Maximum Security Institution, en Nashville, para recibir atención médica.
El procedimiento se realizó la noche del miércoles, luego de una serie de decisiones judiciales de última hora. Cerca de una hora antes de la ejecución, una corte federal de apelaciones había ordenado suspender temporalmente el proceso mientras analizaba cuestionamientos relacionados con los antecedentes considerados durante el juicio que terminó con la condena a muerte de Pike.
Entre los aspectos que buscaba revisar el tribunal se encontraban los antecedentes de abusos sexuales sufridos por la mujer durante su infancia y si estos habían sido adecuadamente considerados en el proceso judicial.
Posteriormente, la Corte Suprema de Estados Unidos levantó la suspensión y permitió que Tennessee continuara con la ejecución.
Pike fue trasladada a la cámara destinada al procedimiento y sujetada a una camilla para recibir pentobarbital, el medicamento establecido por el protocolo estatal para las ejecuciones mediante inyección letal.
Según periodistas que presenciaron el procedimiento, después de recibir la primera dosis Pike permaneció con vida. Inicialmente estuvo consciente e incluso habría preguntado a los funcionarios si las sensaciones que experimentaba en uno de sus brazos eran normales.
Debido a que la primera administración del medicamento no provocó su muerte, los funcionarios procedieron a aplicar la segunda dosis prevista por las normas de Tennessee. Pese a ello, testigos y abogados de la condenada señalaron que continuó respirando.
El protocolo estatal establece la posibilidad de administrar una segunda serie de inyecciones cuando la primera no causa la muerte. Sin embargo, de acuerdo con los antecedentes difundidos sobre el caso, las normas no especifican cómo deben actuar los funcionarios cuando una persona permanece con vida después de recibir ambas dosis.
Ante la situación, Pike fue retirada de la prisión en una ambulancia y trasladada para recibir asistencia médica.
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó posteriormente una investigación externa destinada a establecer las causas de lo ocurrido y suspendió la única ejecución que todavía estaba programada en el estado durante 2026.
Robin Maher, directora ejecutiva del Death Penalty Information Center, describió el episodio como un caso “singular y sin precedentes”, mientras las autoridades deberán determinar si existieron problemas con el medicamento, su administración o algún otro componente del procedimiento.
Pike permanecía en el corredor de la muerte desde hace tres décadas. Fue condenada por el asesinato en 1995 de Colleen Slemmer, de 19 años, quien participaba junto a ella en un programa de formación laboral en Knoxville. Pike tenía 18 años cuando ocurrió el crimen.
El fallido procedimiento abre ahora una investigación sobre la aplicación del protocolo de inyección letal en Tennessee y deja en suspenso las próximas ejecuciones mientras se establecen las circunstancias que permitieron que Pike sobreviviera a las dos dosis contempladas. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
