Representantes de la Asamblea Nacional de Venezuela y del Parlamento opositor elegido en 2015 iniciaron este jueves en Caracas un proceso de diálogo político, dando cumplimiento a la hoja de ruta conjunta anunciada a mediados de julio para avanzar en la reconstrucción del país tras los terremotos que dejaron más de 6.000 fallecidos.

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó el inicio de las conversaciones a través de redes sociales, donde informó que comenzó el “diálogo nacional con exdiputados opositores de la Asamblea Nacional 2015-2020”.

Por su parte, la expresidenta del Parlamento opositor, Dinorah Figuera, quien sucedió a Juan Guaidó al frente de ese órgano, calificó el encuentro como el inicio de una nueva etapa política para Venezuela.

“Estamos trabajando firmemente por la libertad y la democracia para los venezolanos”, escribió en su cuenta de X, agregando que este proceso “marcará la ruta hacia la democracia y la reinstitucionalización de Venezuela”.

Las conversaciones se desarrollan luego del acuerdo alcanzado entre ambas partes para establecer una hoja de ruta destinada a coordinar la reconstrucción del país tras los devastadores terremotos registrados el pasado 24 de junio, una emergencia que provocó miles de víctimas fatales y severos daños en infraestructura.

El gobierno de Estados Unidos expresó su respaldo al inicio del diálogo, calificándolo como una oportunidad relevante para avanzar en la estabilización política y social de Venezuela.

A través de un comunicado, el Departamento de Estado manifestó su “satisfacción” por la llegada a Caracas de los representantes de la oposición y sostuvo que estas conversaciones directas representan “una oportunidad única”.

Asimismo, Washington valoró los esfuerzos orientados a responder a las necesidades de las personas afectadas por los terremotos, ampliar las libertades políticas y promover un escenario de mayor estabilidad para el país.

“Aplaudimos los esfuerzos por atender las necesidades urgentes de los afectados por los terremotos del 24 de junio, ampliar las libertades políticas y promover un futuro más estable y próspero para el pueblo venezolano”, señaló la declaración oficial.

El Departamento de Estado reiteró además su apoyo al proceso “liderado por Venezuela” y volvió a mencionar el plan de tres fases impulsado por Washington, orientado a la recuperación económica, la reconciliación política y una transición pacífica, tras la captura del exmandatario Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a comienzos de 2026.

El desarrollo de este diálogo es seguido con atención por la comunidad internacional, que observa si las conversaciones logran traducirse en acuerdos concretos tanto para enfrentar la emergencia humanitaria derivada de los terremotos como para avanzar en la normalización institucional del país. (NP-ChatGPT-La Tercera)