Nuevos y violentos enfrentamientos en la frontera entre Camboya y Tailandia cobraron la vida de siete personas, incluyendo un soldado tailandés y seis civiles camboyanos, según reportes oficiales de ambos países. Tailandia recurrió al uso de ataques aéreos en esta escalada.
Ambos países del sudeste asiático mantienen una disputa limítrofe de larga data, la cual ya había generado cinco días de intensos combates en julio pasado. Aquellos enfrentamientos resultaron en 43 fallecidos y el desplazamiento de aproximadamente 300,000 personas.
ACUERDO INCUMPLIDO
Una tregua pactada en julio fue formalizada en un acuerdo impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump a fines de octubre. No obstante, Tailandia lo suspendió semanas más tarde tras la explosión de una mina que hirió a varios de sus soldados en la zona.
Desde la suspensión del acuerdo, se han registrado escaramuzas esporádicas, pero la tensión escaló significativamente desde el domingo pasado. El martes, el ejército tailandés atacó la provincia de Banteay Meanchey.
RESPUESTA CAMBOYANA Y VÍCTIMAS CIVILES
El Ministerio de Defensa camboyano, a través de Facebook, confirmó la muerte de dos civiles en la Carretera Nacional 56 debido a los bombardeos tailandeses. Previamente se habían reportado cuatro víctimas civiles más en otras dos provincias.
El influyente expresidente de Camboya, Hun Sen, actual presidente del Senado, confirmó que el país tomó represalias contra Tailandia. El anuncio se dio tras dos días de negaciones por parte de Phnom Penh de haber contraatacado militarmente.
HUYEN MILES DE CIVILES
Las nuevas hostilidades han desatado un éxodo masivo de miles de civiles en ambos lados de la frontera. Muchos expresaron su sorpresa y decepción ante el resurgimiento del conflicto tras el acuerdo de alto al fuego.
La disputa se remonta a un desacuerdo centenario sobre las fronteras establecidas durante el período de dominio colonial francés. Ambas naciones reclaman la soberanía sobre varios templos antiguos situados en la zona limítrofe. (NP-Gemini-Emol)