El presidente del Colegio Químico-Farmacéutico, Héctor Torres, advirtió que existen deficiencias en la regulación de los dispensarios de cannabis medicinal en Chile y planteó la necesidad de fortalecer los controles sobre la trazabilidad, composición y calidad de los productos que se entregan a los pacientes.
El debate adquirió mayor relevancia luego de conocerse una investigación de la Fiscalía sobre una presunta red de tráfico de drogas que habría utilizado dispensarios como fachada. Torres aclaró, sin embargo, que estos establecimientos no pueden ser considerados equivalentes a las farmacias y recalcó que existen dispensarios que cumplen con los procedimientos establecidos.
Una de las principales diferencias, explicó, es que los dispensarios no tienen la obligación de contar con un químico farmacéutico como director técnico. A juicio del dirigente gremial, esta situación dificulta una adecuada evaluación de posibles interacciones con otros medicamentos, contraindicaciones y efectos adversos asociados al consumo de cannabis medicinal.
Torres sostuvo que la normativa requiere mayor precisión y consideró necesario establecer reglas más detalladas para el funcionamiento de estos establecimientos, especialmente respecto de la supervisión profesional y las condiciones bajo las cuales se entregan los productos.
El presidente del gremio también manifestó preocupación por la calidad y estandarización del cannabis medicinal. Según explicó, deberían existir mecanismos que permitan determinar con certeza las concentraciones de componentes como THC y CBD, además de verificar la estabilidad de los productos, descartar eventuales contaminantes y asegurar características uniformes entre diferentes lotes.
En este escenario, Torres planteó que incorporar obligatoriamente a un químico farmacéutico permitiría revisar los tratamientos que utiliza cada paciente, advertir eventuales incompatibilidades y entregar recomendaciones relacionadas con las dosis y los horarios de administración. Este profesional también podría trabajar coordinadamente con el médico responsable de la prescripción.
El dirigente expresó además reparos respecto de las actuales condiciones para recetar cannabis medicinal. Señaló que la normativa permite que médicos sin una especialización específica en esta materia puedan realizar indicaciones, situación que, a su juicio, hace necesario reforzar los estándares asociados a la prescripción.
Respecto de los antecedentes surgidos durante la investigación penal y las conversaciones relacionadas con una eventual obtención irregular de recetas, Torres sostuvo que facilitar prescripciones de esa manera constituye una desnaturalización del acto médico y debe diferenciarse de una indicación realizada después de una evaluación profesional del paciente.
Pese a las críticas al actual marco regulatorio, el presidente del Colegio Químico-Farmacéutico reconoció que los dispensarios han permitido a determinados pacientes acceder a productos fuera del mercado completamente informal. Por esa razón, planteó que el objetivo debe ser fortalecer la regulación y los mecanismos de fiscalización, sin perjudicar la continuidad de los tratamientos de personas que han obtenido resultados terapéuticos mediante el cannabis medicinal. (NP-ChatGPT-Pauta)
