Codelco cerró el primer semestre de 2026 con una significativa mejora de sus resultados financieros, impulsada principalmente por el mayor precio del cobre, pese a registrar una disminución de la producción y un incremento de sus costos operacionales.
Entre enero y junio, la producción propia de la minera estatal alcanzó 564 mil toneladas métricas finas (tmf), cifra 11% inferior a las 634 mil toneladas obtenidas durante el mismo período de 2025.
La principal incidencia negativa provino de El Teniente, cuya producción disminuyó 27% debido a las restricciones operacionales derivadas del accidente ocurrido en julio del año pasado. Chuquicamata, en tanto, registró una caída de 22%, afectada por la mantención mayor desarrollada entre abril y mayo.
Ministro Hales también redujo su producción, con un descenso de 21% asociado a menores leyes del mineral. En sentido contrario, Salvador incrementó sus volúmenes en 18%, mientras Andina avanzó 7% y Radomiro Tomic aumentó 6%.
Al incorporar las participaciones minoritarias de Codelco en El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca, la producción atribuida llegó a 619 mil toneladas métricas finas, un 10% menos que durante los primeros seis meses del año pasado.
Pese al retroceso productivo, el fuerte incremento del precio del cobre permitió mejorar los resultados financieros de la estatal. El precio promedio de realización alcanzó 653,2 centavos de dólar por libra, frente a los 461,7 centavos registrados en el primer semestre de 2025.
El EBITDA llegó a US$4.648 millones, un aumento de 68% respecto de igual período del año anterior. La diferencia equivale a US$1.886 millones adicionales.
La utilidad consolidada alcanzó US$669 millones, lo que significó un incremento de US$558 millones frente al primer semestre de 2025. En tanto, la utilidad consolidada comparable con otros actores de la minería chilena, que excluye el aporte correspondiente a la Ley Reservada y el impuesto adicional de 40%, se situó en US$1.841 millones.
Los aportes de Codelco al Fisco totalizaron US$933 millones durante el período, cifra 15% superior a la registrada entre enero y junio del año pasado.
El presidente ejecutivo de la compañía, Jorge Gómez, atribuyó parte de los resultados al favorable escenario del precio del cobre, aunque reconoció los desafíos que enfrenta la empresa. Entre las prioridades de la administración mencionó recuperar productividad, mejorar el desempeño de los activos, reforzar la disciplina de costos y hacer más eficiente el uso del capital.
La menor producción estuvo acompañada por mayores costos. El costo directo C1 aumentó 6,7% y alcanzó 231,6 centavos de dólar por libra. Codelco explicó esta variación por los menores volúmenes producidos, el comportamiento del tipo de cambio y el encarecimiento de salarios, servicios de terceros, energía y combustibles.
El costo neto a cátodo C3, por su parte, subió 9,9% hasta 403,3 centavos de dólar por libra. A los factores operacionales se añadieron una mayor depreciación, costos financieros y otros gastos no operacionales.
En paralelo, Codelco trabaja en un nuevo plan estratégico de mediano y largo plazo basado en cuatro áreas definidas por su directorio: seguridad, maximización de los aportes al Estado, ordenamiento interno y sostenibilidad integral.
Entre sus principales iniciativas, la estatal destacó el cierre definitivo del acuerdo para desarrollar el Plan Minero Conjunto Andina-Los Bronces, que permitiría sumar una producción estimada de 2,7 millones de toneladas de cobre durante 21 años.
La compañía también resaltó la decisión del Gobierno de capitalizar la totalidad de las utilidades obtenidas durante 2025, medida destinada a fortalecer su posición financiera.
En materia de seguridad, Codelco mantiene temporalmente suspendidas las actividades del proyecto Andes Norte mientras profundiza los estudios sobre las condiciones geomecánicas y sísmicas del sector. Además, creó junto a Pucobre la Sociedad Minera Puntilla para desarrollar el proyecto Tovaku.
Respecto de los proyectos estructurales, la primera fase de la infraestructura de continuidad del Nivel 1 de Chuquicamata Subterránea registra un avance de 94%, mientras Rajo Inca, en la División Salvador, alcanza 97%. Este último proyecto, que comenzó a producir en diciembre de 2024, espera alcanzar su capacidad de diseño durante 2027.
En El Teniente, el proyecto Diamante presenta un avance de 59%, mientras Andesita mantiene únicamente actividades críticas de mantención y Andes Norte continúa temporalmente paralizado. (NP-ChatGPT-Emol)
