El cobre prolongó este viernes su escalada y alcanzó un nuevo máximo histórico en la Bolsa de Metales de Londres (LME), impulsado por las crecientes señales de estrechez en la oferta mundial y la sostenida reducción de los inventarios disponibles.
El principal producto de exportación de Chile avanzó 1,82% durante la jornada y cerró en US$6,59 la libra, superando el récord anterior de US$6,55 registrado el pasado 6 de agosto.
Con este nuevo avance, el precio promedio mensual del metal rojo se situó en US$6,48 la libra, mientras que el promedio acumulado durante el año llegó a US$5,99901.
El nuevo récord se produce en momentos en que el mercado internacional evidencia una creciente escasez de cobre disponible para entrega inmediata. Los precios al contado se están negociando por encima de los contratos a futuro en la LME, fenómeno conocido como “backwardation” y que suele asociarse a una elevada demanda por suministro inmediato.
Durante este viernes, el contrato con vencimiento en septiembre llegó a registrar una prima superior a US$260 frente a los futuros de octubre. Se trata del mayor diferencial mensual observado desde la fuerte escasez de suministro que afectó al mercado en 2021.
Uno de los factores que explican la presión sobre los precios es la persistente disminución de las existencias almacenadas en instalaciones vinculadas a la LME. Los inventarios retrocedieron por cuadragésimo segundo día consecutivo, acumulando su período de caídas más prolongado desde 2014, hasta alcanzar las 204.975 toneladas.
La disponibilidad efectiva es incluso menor, debido a que cerca de la mitad del cobre almacenado ya se encuentra comprometido para ser retirado. Esta situación reduce el volumen al que pueden acceder otros compradores y aumenta la competencia por el metal físico.
La estrechez de los inventarios adquiere especial importancia debido al papel que cumplen los depósitos de la LME como fuente de abastecimiento para la industria y como mecanismo para liquidar contratos de futuros próximos a su vencimiento. Una menor disponibilidad puede obligar a operadores con posiciones cortas a competir por el cobre necesario para cumplir sus compromisos, agregando presión alcista a las cotizaciones.
A este escenario se suma el aumento de los envíos hacia Estados Unidos y China, donde los precios han superado los niveles observados en Londres.
En el mercado estadounidense, el diferencial se encuentra influido por las expectativas sobre eventuales aranceles al cobre refinado por parte de la administración de Donald Trump. La posibilidad de nuevos gravámenes ha generado incentivos para trasladar metal hacia Estados Unidos antes de su eventual entrada en vigencia.
En China, pese a señales de debilidad en la demanda interna, algunas fundiciones han reducido su producción debido a la menor disponibilidad de materias primas, situación que incrementa la necesidad de recurrir a importaciones.
El nuevo máximo del cobre también coincidió con una baja del dólar en el mercado cambiario chileno. Durante la mañana, la divisa estadounidense retrocedía $4,16 y se ubicaba en torno a $910 vendedor y $909,43 comprador.
Además de la fortaleza del cobre, el movimiento del tipo de cambio estuvo influido por nuevos antecedentes inflacionarios provenientes de Estados Unidos. Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, señaló que el dato de precios al productor de julio, que no registró variación, disminuyó las señales de una aceleración generalizada de las presiones inflacionarias en la economía estadounidense. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
