El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), José Pakomio, advirtió este viernes 2 de octubre sobre la expansión de los denominados malls chinos y solicitó una política de Estado para enfrentar el comercio ilícito en Chile. Durante la inauguración del Encuentro Anual del Comercio, realizada con la presencia del Presidente José Antonio Kast, el dirigente también planteó modificaciones a la regulación laboral y cuestionó el cierre obligatorio de establecimientos comerciales durante las elecciones.

“Proliferan sin orden los llamados malls chinos, alterando la cara del comercio que conocíamos y, de paso, devorándolo”, sostuvo Pakomio, al referirse al crecimiento de este tipo de establecimientos, cuya presencia se ha extendido a todas las regiones del país.

Sus declaraciones formaron parte de un diagnóstico sobre los principales problemas que, a juicio del gremio, afectan a la actividad comercial, entre ellos la delincuencia, la informalidad laboral, el desempleo y las dificultades para generar nuevos puestos de trabajo.

Pakomio afirmó que Chile ha “perdido el hilo” en distintas materias y mencionó la polarización política, el avance del crimen organizado y la aparición de delitos como las extorsiones y los secuestros entre sus preocupaciones.

En materia laboral, destacó que la tasa de desempleo alcanzó el 9,6% y señaló que el problema afecta especialmente a las mujeres. Agregó que cerca de un millón de personas buscan trabajo sin encontrarlo, mientras casi 2,5 millones se desempeñan en condiciones de informalidad.

“No podemos seguir pensando el mercado laboral con estructuras rígidas que muchas veces terminan cerrando, en lugar de abrir, oportunidades de empleo formal”, afirmó.

En ese contexto, propuso establecer un estatuto laboral que considere las características estacionales del turismo y otras actividades económicas, con el propósito de adaptar las condiciones de contratación a las necesidades de esos sectores.

El dirigente sostuvo, además, que las iniciativas legislativas relacionadas con el trabajo deberían considerar sus posibles efectos sobre la contratación formal.

“¿Esto facilita o dificulta la creación de empleo formal? No es la única pregunta, pero Chile ya no puede darse el lujo de que sea una pregunta secundaria”, señaló.

Pakomio también cuestionó las restricciones al funcionamiento del comercio durante las jornadas electorales. Si bien reconoció que debe garantizarse el derecho a sufragio de los trabajadores, sostuvo que ello no requiere paralizar las actividades de los establecimientos formales.

A su juicio, esa obligación perjudica a pequeñas y medianas empresas, afecta a sus trabajadores y favorece indirectamente a quienes desarrollan actividades comerciales informales.

En el ámbito de la seguridad, el presidente de la CNC indicó que los indicadores de victimización han registrado una disminución, aunque permanecen en niveles que considera elevados.

Según las cifras expuestas por el gremio, el 56,6% de los establecimientos comerciales sufrió algún delito durante el primer semestre del año.

Pakomio advirtió que las actividades delictivas que afectan al sector han cambiado durante la última década e identificó entre ellas la extorsión, la venta de productos falsificados o de contrabando, los casinos ilegales y los mecanismos informales de crédito.

“Sería un error seguir mirando la delincuencia con las mismas categorías de hace una década”, afirmó.

Frente a ese escenario, solicitó al Gobierno impulsar una estrategia permanente y coordinada para combatir el comercio ilícito.

“Chile necesita dar un paso más y construir una verdadera política de Estado contra el comercio ilícito”, sostuvo.

Explicó que la propuesta no busca crear nuevas estructuras administrativas, sino establecer mecanismos de coordinación entre municipios, policías, organismos fiscalizadores, instituciones encargadas de la persecución penal y representantes del sector privado.

Como ejemplo de colaboración institucional, mencionó la plataforma de denuncias Sin Fachadas, desarrollada por la CNC junto con el Servicio de Impuestos Internos (SII), que ha recibido aproximadamente mil reportes sobre establecimientos con indicios de funcionamiento irregular.

El dirigente vinculó también la seguridad del comercio con el funcionamiento de los barrios y la ocupación de los espacios públicos.

“Cuando un local cierra temprano por miedo, se apaga una calle, se debilita el barrio y se fragmenta la comunidad”, expresó, antes de señalar que la seguridad constituye también un problema de “soberanía territorial”.

Pese a las advertencias y solicitudes formuladas durante su intervención, Pakomio manifestó la disposición del gremio a colaborar con la administración del Presidente Kast.

“Presidente, sabemos que la tarea que recibió no es fácil (…) Aquí estamos. Cuente con nosotros”, afirmó ante el Mandatario. (NP-ChatGPT-Emol)