El Gobierno de China rechazó las acusaciones formuladas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto de una supuesta intervención de Beijing en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020, calificando esas afirmaciones como infundadas y carentes de sustento.
La respuesta fue entregada por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, luego de que Trump asegurara durante un discurso en la Casa Blanca que China habría obtenido de manera ilegal millones de registros de votantes y reiterara sus denuncias sobre un supuesto fraude electoral en los comicios que perdió frente al entonces candidato demócrata Joe Biden.
El vocero chino sostuvo que las acusaciones corresponden a “invenciones” y “calumnias maliciosas”, afirmando que su país nunca ha intervenido en los procesos electorales de Estados Unidos ni tiene interés en hacerlo. Asimismo, instó a Washington a dejar de responsabilizar a China de asuntos relacionados con la política interna estadounidense y a trabajar por fortalecer las relaciones bilaterales.
Durante su intervención, Trump también informó la desclasificación de informes de inteligencia y volvió a sostener que la elección presidencial de 2020 fue objeto de irregularidades. Sin embargo, esas denuncias han sido desestimadas en reiteradas ocasiones por los tribunales estadounidenses, luego de que decenas de acciones judiciales no lograran acreditar la existencia de un fraude de magnitud suficiente para modificar el resultado de la votación.
Además, diversas autoridades electorales y miembros de la propia administración del entonces presidente han señalado anteriormente que no existe evidencia que respalde las afirmaciones sobre un fraude generalizado en esos comicios. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
