El vicepresidente de China, Han Zheng, defendió este sábado ante la Asamblea General de Naciones Unidas el multilateralismo y la cooperación internacional, al tiempo que planteó la necesidad de avanzar hacia una inteligencia artificial centrada en las personas y “orientada al bien”.
Durante su intervención, Han presentó a China como “una fuerza estabilizadora en tiempos de volatilidad” y sostuvo que el país ha mantenido ese papel desde 1971, cuando la República Popular China obtuvo su representación en Naciones Unidas.
El vicepresidente defendió una concepción de seguridad común que, según planteó, debe alejarse de la “confrontación entre bloques” y de una “mentalidad de guerra fría”. También respaldó el orden internacional surgido después de la Segunda Guerra Mundial y llamó a resolver los conflictos mediante el diálogo y la cooperación.
Han sostuvo que las grandes potencias tienen una responsabilidad particular en la preservación de la paz y la seguridad internacionales, por lo que deberían encabezar el cumplimiento de las normas internacionales.
En esa línea, rechazó las acciones militares unilaterales que, según afirmó, vulneren la Carta de Naciones Unidas y no cuenten con autorización del Consejo de Seguridad.
En materia de política internacional, el representante chino pidió respetar la soberanía y seguridad de los países de Oriente Medio. También reiteró el respaldo de Pekín a una solución de dos Estados para el conflicto entre Israel y Palestina y solicitó el levantamiento del bloqueo contra Cuba.
Han, quien representó a China ante la Asamblea General pese a que el presidente Xi Jinping había viajado esta misma semana a Estados Unidos en visita oficial, dedicó además parte de su discurso al comercio internacional.
El vicepresidente llamó a preservar la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro y cuestionó las políticas destinadas a levantar barreras comerciales o interrumpir esos vínculos.
A su juicio, esas medidas alteran las cadenas globales de suministro y perjudican los intereses de las distintas partes. Frente a ello, defendió un sistema comercial multilateral sustentado en normas.
La inteligencia artificial ocupó otro lugar central en su intervención. Han planteó que el desarrollo de esta tecnología debe tener un enfoque “centrado en las personas” y contribuir a disminuir la brecha digital, de manera que sus beneficios puedan alcanzar a todos los países.
El representante chino describió el avance de la IA como parte de una nueva revolución científica y tecnológica y sostuvo que ningún país puede desarrollarse plenamente sin un entorno internacional abierto y basado en la cooperación.
Sus declaraciones se producen en momentos en que China y Estados Unidos mantienen una competencia por el desarrollo de la inteligencia artificial, aunque ambos países han establecido un canal de diálogo sobre esta tecnología tras la reciente reunión entre Xi Jinping y Donald Trump.
Han también destacó el compromiso de Pekín con la paz, el desarrollo y el multilateralismo, y abordó otros desafíos que, a juicio de China, requieren respuestas internacionales coordinadas.
Entre ellos mencionó el cambio climático, la seguridad sanitaria mundial y la necesidad de incrementar la representación de los países del Sur Global dentro de las instituciones internacionales. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
