Chile y Argentina retomaron la aplicación del Tratado de Integración y Complementación Minera con el objetivo de potenciar proyectos conjuntos en la zona fronteriza, en medio del creciente interés mundial por los minerales críticos necesarios para la transición energética.
La reactivación del acuerdo, firmado originalmente en 1997, busca fortalecer la cooperación entre ambos países, atraer nuevas inversiones, disminuir costos operacionales y generar mayor desarrollo económico en las regiones ubicadas en la zona cordillerana.
El anuncio se concretó durante la XIX Reunión Ordinaria de la Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera, realizada en Buenos Aires, instancia que reunió a autoridades chilenas y argentinas para definir los próximos pasos de la colaboración bilateral.
En el encuentro participaron los subsecretarios chilenos de Minería y Relaciones Exteriores, Álvaro González y Patricio Torres, junto a representantes del gobierno argentino encabezados por el secretario de Minería, Luis Lucero.
INTEGRACIÓN MINERA Y NUEVAS OPORTUNIDADES ECONÓMICAS
Desde el Gobierno chileno destacaron que la puesta en marcha del tratado permitirá avanzar hacia una minería fronteriza más eficiente, aprovechando las capacidades y ventajas de ambos países para aumentar la oferta de minerales estratégicos en los mercados internacionales.
El subsecretario de Minería, Álvaro González, señaló que la nueva etapa debe orientarse hacia una integración productiva más amplia, incorporando infraestructura compartida, proveedores, innovación tecnológica y generación de valor.
La autoridad afirmó que el éxito de la iniciativa dependerá de la capacidad para transformar la cartera de proyectos, estimada en más de US$20.700 millones, en inversión efectiva, empleo y nuevas oportunidades para las regiones.
IMPULSO A MINERALES CRÍTICOS PARA LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA
La reactivación del acuerdo ocurre en un contexto de alta demanda internacional por recursos como cobre y otros minerales considerados esenciales para las nuevas tecnologías y el desarrollo energético global.
El proceso también coincide con un nuevo ciclo de inversiones mineras en Argentina, mientras Chile busca reforzar su posición como proveedor estratégico mundial de minerales críticos.
Ambos países esperan que la cooperación permita acelerar proyectos, fortalecer cadenas productivas regionales y consolidar una mayor integración económica en torno a la actividad minera. (NP-ChatGPT-Emol)

