El sector exportador chileno enfrenta una semana decisiva en Washington tras el inicio de las audiencias públicas convocadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), proceso que podría derivar en nuevos aranceles para productos provenientes de distintos países, incluido Chile.

La investigación estadounidense analiza las políticas aplicadas por diversas economías para impedir la importación de bienes asociados a trabajo forzoso. En el caso chileno, autoridades y gremios buscan evitar la aplicación de un arancel adicional de 12,5% sobre los envíos hacia ese mercado.

El procedimiento se desarrolla ante la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos y contempla la participación de representantes gubernamentales, empresas, organizaciones y asociaciones productivas de distintos países.

La investigación fue iniciada en marzo por Washington y, posteriormente, la USTR planteó que algunas naciones evaluadas no habrían logrado implementar ni fiscalizar adecuadamente las restricciones contra productos vinculados a trabajo forzoso. A partir de ese análisis se recomendó considerar nuevos gravámenes comerciales.

ESTRATEGIA CHILENA EN WASHINGTON

La ofensiva nacional combina gestiones diplomáticas del Gobierno con la participación del sector privado. Antes del inicio de las audiencias, el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, sostuvo una reunión con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, junto al embajador chileno en ese país, Andrés Ergas.

Desde Cancillería destacaron la importancia de mantener una relación comercial estable con Estados Unidos, país con el que Chile mantiene un Tratado de Libre Comercio vigente desde 2003 y que representa uno de sus principales socios económicos.

El Gobierno ha señalado que las exportaciones chilenas cumplen un papel relevante dentro de las cadenas productivas estadounidenses, especialmente en áreas como minerales críticos, alimentos, materias primas y productos industriales.

Como parte de la coordinación público-privada, autoridades chilenas también se reunieron con representantes de gremios exportadores como SalmonChile, Wines of Chile, ChileCarne, Corma y el Consejo del Salmón para definir los argumentos que serán presentados durante el proceso.

ARGUMENTOS DE LOS GREMIOS EXPORTADORES

Las exposiciones chilenas incluyen la participación de representantes diplomáticos, organizaciones civiles y sectores productivos vinculados a la carne, frutas, vinos, salmones, industria forestal y otros rubros relevantes para el comercio bilateral.

Desde la industria salmonera se argumentará que el producto chileno cumple un rol esencial en el abastecimiento estadounidense y que no existe una producción interna suficiente para reemplazarlo. El gremio sostiene que el salmón de cultivo chileno abastece una demanda permanente, distinta al mercado del salmón silvestre producido en Alaska.

El sector forestal, en tanto, defenderá que la industria chilena cuenta con estándares laborales, certificaciones internacionales y auditorías independientes que descartan la existencia de trabajo forzoso en su cadena productiva.

Representantes del rubro también advierten que un eventual aumento arancelario podría afectar a una actividad clave para la economía nacional y para las regiones donde la industria forestal tiene una alta presencia.

Las audiencias continuarán hasta el jueves, mientras Chile busca evitar nuevas barreras comerciales y mantener las condiciones de acceso para sus exportaciones hacia el mercado estadounidense. (NP-ChatGPT-Emol)