Chile enfrenta días decisivos en su relación comercial con Estados Unidos, debido a la posibilidad de que la administración estadounidense aplique nuevos aranceles a productos importados por eventuales incumplimientos en normas sobre trabajo forzoso, además de la revisión que realiza sobre las importaciones de cobre refinado.

A comienzos de junio, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) incorporó a Chile entre las economías investigadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. El proceso contempla la eventual aplicación de un arancel de 12,5% a productos provenientes del país, tras cuestionamientos relacionados con la fiscalización de bienes elaborados mediante trabajo forzoso.

Las audiencias públicas se desarrollarán entre el 7 y el 9 de julio en Washington, donde representantes del Gobierno y del sector privado presentarán sus argumentos. Desde la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) señalaron que, una vez concluidas esas instancias, aún no existe una fecha definida para conocer la decisión final de las autoridades estadounidenses.

El escenario adquiere mayor relevancia considerando que el próximo 23 de julio vence la vigencia de los aranceles generales de 10% impuestos anteriormente por Estados Unidos, lo que mantiene la incertidumbre sobre las futuras condiciones comerciales entre ambos países.

En paralelo, los principales gremios exportadores organizaron una misión conjunta liderada por la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), con participación de representantes de SalmonChile, Frutas de Chile, Chilealimentos, Vinos de Chile, Corma y ChileCarne. El objetivo es defender la competitividad de las exportaciones chilenas y resguardar las condiciones establecidas en el Tratado de Libre Comercio vigente entre Chile y Estados Unidos.

SalmonChile confirmó que buscará demostrar técnicamente que el salmón de cultivo debe quedar excluido de los eventuales aranceles, argumentando que un gravamen de esta naturaleza encarecería el precio de un producto ampliamente consumido en el mercado estadounidense.

Por su parte, Frutas de Chile informó que presentará sus descargos ante la USTR durante las audiencias del 8 de julio, en una gestión coordinada con la Cancillería, la Subrei y el resto de los gremios exportadores.

A este escenario se suma la revisión que realiza la administración estadounidense sobre las importaciones de cobre refinado. El sector minero permanece atento al informe que el secretario de Comercio de Estados Unidos debía entregar al presidente Donald Trump respecto del mercado del cobre, ya que una eventual modificación de la política comercial podría tener efectos relevantes para uno de los principales productos de exportación de Chile.