La crisis migratoria en Ceuta continúa intensificándose luego que las autoridades españolas estimaran que cerca de 40 mil personas han ingresado al enclave desde Marruecos desde el inicio de la emergencia. La magnitud del flujo obligó al despliegue de efectivos militares y motivó el traslado del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hasta la zona para supervisar las labores de coordinación.

Durante la noche y la mañana de este viernes, el ingreso de migrantes se mantuvo de forma constante. En paralelo, el número de fallecidos aumentó a 18, correspondientes a personas que perdieron la vida mientras intentaban alcanzar el territorio español, ubicado en el norte de África y con una población cercana a los 80 mil habitantes.

Frente al agravamiento de la situación, el Ministerio del Interior de España anunció el envío de nuevos contingentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional. El operativo también contempla un equipo de ocho buzos, un buque, drones y apoyo del Ejército para fortalecer el control fronterizo.

Pedro Sánchez llegó durante la jornada al paso fronterizo de Tarajal acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. En el lugar sostuvo reuniones con las fuerzas de seguridad y las autoridades regionales para evaluar la evolución de la emergencia y coordinar las medidas de respuesta.

El Gobierno español informó además que alcanzó un acuerdo con Marruecos para acelerar la devolución de las personas que ingresaron de manera irregular a Ceuta, aunque hasta ahora no se han entregado detalles sobre la implementación del mecanismo.

Las autoridades aún no han determinado qué originó el masivo desplazamiento de personas hacia la frontera. Durante la noche del jueves, miles de jóvenes se reunieron en la ciudad marroquí de Fnideq, ubicada junto a Ceuta, tras la circulación de versiones que aseguraban que el paso fronterizo se encontraba abierto.

Algunos migrantes relataron que emprendieron largos recorridos para llegar al enclave español, mientras que otros desistieron del intento tras presenciar accidentes fatales durante el cruce por mar.

Durante la madrugada, la policía marroquí intervino para dispersar a la multitud mediante el uso de cañones de agua y gases lacrimógenos. En medio de los enfrentamientos, algunos manifestantes respondieron lanzando piedras contra las fuerzas de seguridad y decenas de vehículos resultaron incendiados.

La magnitud de la emergencia recordó la crisis migratoria registrada en mayo de 2021, cuando más de 10 mil personas ingresaron a Ceuta en apenas dos días, en medio de un conflicto diplomático entre Marruecos y España por el Sáhara Occidental.

La situación también provocó reacciones en otros países europeos. Italia solicitó suspender a España del espacio Schengen al cuestionar su política migratoria, postura que recibió el respaldo de la ministra del Interior de Finlandia. Francia, por su parte, anunció un refuerzo de los controles en su frontera con España, mientras que autoridades de la Casa Blanca utilizaron la crisis para reafirmar la política migratoria de la administración del presidente Donald Trump.

Hasta el cierre de esta jornada, el Gobierno de Marruecos no había emitido una declaración oficial sobre la emergencia migratoria que afecta a la frontera con Ceuta. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)