La Comisión Económica para América Latina y el Caribe ajustó a la baja su estimación de crecimiento para Chile en 2026, situándola en 2%, por debajo del 2,2% proyectado previamente y también inferior al promedio regional esperado de 2,2%. La cifra se alinea con el rango estimado por el Banco Central de Chile, que prevé una expansión entre 1,5% y 2,5%.
El informe del organismo señala que América Latina y el Caribe enfrentan un escenario externo más complejo, marcado por tensiones geopolíticas —con foco en Medio Oriente—, condiciones financieras restrictivas y presiones inflacionarias globales. En este contexto, 24 de los 33 países de la región desacelerarían su crecimiento en 2026, consolidando un patrón de bajo dinamismo económico.
Entre los factores externos, la Cepal destaca el alza en los precios del petróleo y alimentos, así como la desaceleración de economías clave como Europa, China e India. A nivel interno, el crecimiento se vería limitado por un consumo privado más débil y una inversión que, si bien muestra recuperación, sigue siendo moderada.
En el desglose por países, Chile se ubica en la mitad inferior del ranking regional, lejos de economías con mayor dinamismo como Guyana (16,3%) y Venezuela (6,5%). En contraste, las mayores contracciones se proyectan en Cuba (-6,5%), Haití (-1,4%) y Jamaica (-1,0%).
El organismo advierte que los riesgos continúan inclinados a la baja, debido a la volatilidad de los mercados internacionales y la persistencia de condiciones financieras restrictivas. Asimismo, subraya desafíos estructurales como la baja productividad, la alta exposición a shocks externos y limitaciones en el margen de políticas públicas. (NP-ChatGPT-Pulso)
