Una discusión entre representantes de centros de estudios de la oposición dejó al descubierto las diferencias que existen en el sector respecto de sus prioridades políticas: concentrarse en analizar las medidas del gobierno del Presidente José Antonio Kast o profundizar primero en las causas de la derrota sufrida en la última elección presidencial y realizar un balance de la administración de Gabriel Boric.
Las tensiones quedaron en evidencia durante una reunión realizada la semana pasada en las oficinas de la Fundación Chile 21. En la instancia, el exministro Carlos Ominami (PS), representante de la entidad anfitriona, protagonizó una discusión con Luis Ruz, presidente del Centro Democracia y Comunidad (CDC), vinculado a la Democracia Cristiana.
El desencuentro se produjo luego de que Ruz solicitara intervenir y Ominami le señalara que ya había hecho uso de la palabra. La situación escaló hasta que el representante del CDC decidió abandonar la reunión. Posteriormente, ambos conversaron para disminuir las tensiones.
El episodio reflejó una discusión de mayor profundidad que atraviesa a la red de centros de pensamiento opositores. Una parte considera necesario intensificar el análisis crítico de las políticas impulsadas por la administración de Kast, mientras otro grupo sostiene que antes se requiere una evaluación más profunda de las razones que llevaron a la derrota presidencial del sector y de los resultados del gobierno anterior.
Entre las instituciones identificadas con una mayor atención sobre la gestión de Kast aparecen Rumbo Colectivo y Nodo XXI, vinculadas al Frente Amplio; el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL), ligado al Partido Comunista; y entidades cercanas al Partido Socialista, como Igualdad y Horizonte Ciudadano, fundación creada por la expresidenta Michelle Bachelet.
Como ejemplo de esa orientación se menciona la realización de un seminario destinado a analizar la agenda de seguridad pública del Gobierno, actividad que contempla la participación de figuras opositoras, entre ellas el exministro del Interior Álvaro Elizalde.
En una posición diferente aparecen la Fundación Por la Democracia, vinculada al PPD; Fábrica, ligada al Partido Liberal; el Centro Democracia y Comunidad, relacionado con la DC, y la Fundación Socialdemócrata. Estas entidades han planteado la necesidad de recuperar como prioridad el análisis de las causas de la derrota electoral.
Ruz explicitó sus diferencias mediante una carta enviada al grupo de WhatsApp integrado por representantes de los centros de pensamiento. En ella manifestó su preocupación por lo que considera una pérdida del propósito original de la red, creada inicialmente para reflexionar sobre las razones del resultado presidencial que terminó llevando a la derecha al Gobierno.
El presidente del CDC advirtió que postergar ese análisis debido a las urgencias de la contingencia política podría tener costos para la oposición y sostuvo que los centros de estudios constituyen precisamente uno de los espacios más apropiados para desarrollar esa reflexión.
Una postura similar expresó Nicolás Freire, representante de Fábrica, quien recordó que uno de los primeros objetivos de la coordinación era elaborar un diagnóstico sobre las causas de la derrota y, a partir de sus conclusiones, identificar elementos comunes que pudieran ser puestos a disposición de los partidos.
Según Freire, la contingencia terminó desviando parcialmente a la red de esa tarea, por lo que considera necesario recuperar el análisis sobre los errores y dificultades que explicaron el resultado electoral.
Carlos Ominami planteó, en cambio, que ambas tareas pueden desarrollarse paralelamente. El exministro reconoció que existen diferencias dentro de la coordinación y señaló que también se discuten nuevas normas de funcionamiento para hacer más expedito el trabajo conjunto.
Ominami sostuvo que la red puede simultáneamente evaluar críticamente el gobierno de Kast y preguntarse por los errores cometidos por la oposición. Además, expresó su expectativa de que las diferencias puedan quedar superadas en una próxima reunión.
Desde sectores vinculados al Frente Amplio y al Partido Comunista han argumentado que sus colectividades cuentan con procesos propios para realizar sus respectivos balances. En el FA señalan que el análisis del gobierno de Boric ya fue abordado durante su proceso de congreso, mientras que el PC prevé iniciar en octubre su conferencia partidaria para avanzar en esa discusión.
Eolo Díaz-Tendero, representante de Horizonte Ciudadano, sostuvo que la función de los centros de pensamiento debe concentrarse en aportar estudios, evidencia y análisis que permitan interpretar las transformaciones de la sociedad y promover una conversación estratégica sobre el futuro de la izquierda y el progresismo.
A su juicio, no corresponde a estas instituciones definir las estrategias de los partidos, sino facilitar espacios de reflexión entre distintos actores. Agregó que construir una perspectiva común requiere un proceso sostenido de diálogo y la capacidad de transformar diagnósticos diferentes en acuerdos sobre los principales desafíos del país.
Desde el ICAL, Fernando Carmona sostuvo que las dos posiciones no necesariamente son incompatibles. Según planteó, analizar los errores cometidos resulta indispensable para determinar posteriormente cómo enfrentar políticamente al actual Gobierno.
Las diferencias mantienen así abierto el debate entre los centros de pensamiento opositores sobre cómo distribuir sus esfuerzos entre la autocrítica por la derrota electoral y el escrutinio de la administración de Kast, en momentos en que el sector busca definir una estrategia y construir posiciones comunes frente al nuevo escenario político. (NP-ChatGPT-La Tercera)
