El Banco Central de Chile (BC), en su Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo, realizó una actualización al alza de los parámetros estructurales de la economía nacional. Según el organismo, el crecimiento tendencial del PIB total se situará en 1,9% para el decenio 2026-2035, lo que representa un incremento de 0,1 puntos porcentuales respecto a la medición anterior. Este ajuste responde principalmente a una mayor contribución del factor trabajo (0,6pp), sustentada en las nuevas proyecciones poblacionales entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
DINÁMICA SECTORIAL Y PROYECCIONES DE PRODUCTIVIDAD
En el desglose por sectores, el PIB no minero proyecta una expansión tendencial del 2% para la próxima década, manteniendo estables las contribuciones del capital y de la productividad total de factores (0,35%). Sin embargo, el escenario para la minería es menos optimista, con un crecimiento anual estimado de solo 1,0%, cifra significativamente inferior a las proyecciones de 2024. Esta baja se explica por las menores expectativas de producción de cobre y un estancamiento histórico en el sector, lo que además reducirá la participación de la minería en el PIB total del 12% al 11%.
ESCENARIOS ALTERNATIVOS E IMPACTO DE REFORMAS
El instituto emisor planteó dos trayectorias posibles para la economía no minera: un escenario pesimista, marcado por una lenta convergencia laboral a estándares OCDE, y uno optimista, que apuesta por una aceleración en la adopción de nuevas tecnologías. Paralelamente, informes de los ministerios de Economía y Hacienda de la administración anterior sugieren que la implementación de reformas previsionales y de permisos sectoriales podría elevar la capacidad de crecimiento agregado hasta un 2,5%, basándose en datos actualizados de la Casen y el Censo 2024. (NP-Gemini-Pulso)
