La Casa Blanca volvió a impedir que periodistas de CNN acompañaran al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un viaje oficial, pese a que un tribunal federal había ordenado restituir las acreditaciones de varios medios de comunicación excluidos previamente por la Administración. La decisión reactivó la controversia sobre las restricciones impuestas a la prensa y sus consecuencias para la cobertura informativa de las actividades presidenciales.
El nuevo episodio ocurrió el jueves, cuando un equipo de CNN fue impedido de abordar el avión presidencial Air Force One, que trasladaría a Trump durante una gira por Texas y Oklahoma. La cadena había sido designada para integrar la cobertura oficial del desplazamiento mediante el sistema de turnos utilizado por las principales estaciones de televisión estadounidenses.
La exclusión se produjo después de un incidente similar registrado el sábado anterior, cuando periodistas de la misma cadena tampoco pudieron acompañar al mandatario en un viaje a Tennessee.
Las principales cadenas televisivas de Estados Unidos participan en un mecanismo de cobertura compartida, conocido como pool, mediante el cual sus equipos se alternan para seguir las actividades del presidente y distribuir posteriormente las imágenes y el material informativo a los demás medios participantes.
Por esta razón, la decisión de impedir el acceso de CNN no afecta únicamente a esa empresa, sino también al funcionamiento del sistema conjunto de cobertura, que permite mantener un registro audiovisual de las actividades presidenciales cuando existen limitaciones de espacio o de acceso.
La controversia comenzó el 18 de septiembre, cuando Trump anunció restricciones de ingreso a la Casa Blanca para periodistas de CNN, MS NOW y el medio digital Politico.
El mandatario justificó la medida acusando a esas organizaciones de difundir información falsa sobre su administración, una afirmación que los medios afectados rechazaron al cuestionar las restricciones impuestas al ejercicio de su labor periodística.
Las tres empresas presentaron una demanda contra el Gobierno estadounidense, argumentando que la decisión vulneraba la Primera Enmienda de la Constitución, que protege, entre otros derechos, la libertad de expresión y de prensa.
El 24 de septiembre, un juez federal resolvió que debían restituirse las acreditaciones de los medios afectados. La orden judicial comenzó a aplicarse al día siguiente, permitiendo recuperar formalmente los permisos de acceso a las instalaciones de la Casa Blanca.
Sin embargo, la Administración ha mantenido restricciones a la participación de CNN en los desplazamientos presidenciales, pese a la restitución de sus credenciales. El nuevo impedimento de acceso al Air Force One se produjo en ese contexto.
La decisión también provocó una reacción de las principales cadenas de televisión estadounidenses, que anunciaron la suspensión de su participación en el mecanismo conjunto de cobertura presidencial como respuesta a la exclusión de CNN.
Entre las empresas que se sumaron a esa medida figura Fox News, cadena cuya línea editorial ha mantenido posiciones generalmente favorables a Trump. Su incorporación a la protesta amplió el alcance de la controversia entre la Administración y las organizaciones periodísticas.
Las restricciones forman parte de una serie de enfrentamientos entre el presidente estadounidense y distintos medios de comunicación durante sus mandatos.
Al comienzo de su segundo período presidencial, la Casa Blanca también limitó el acceso de periodistas de la agencia Associated Press (AP) a determinadas actividades oficiales, después de que la organización mantuviera el uso de la denominación «golfo de México» en lugar de adoptar el nombre «golfo de América», promovido por Trump.
En el caso de CNN, la controversia actual se concentra en la aplicación de las restricciones de acceso a los viajes presidenciales, después de que la justicia federal ordenara restablecer las acreditaciones de los medios afectados por la decisión anunciada el 18 de septiembre. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
