La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, condenó un nuevo intento de asesinato contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras el tiroteo ocurrido durante la Cena de Corresponsales el pasado sábado. La vocera calificó el hecho como un episodio grave y responsabilizó a sectores de la prensa y al Partido Demócrata de Estados Unidos por fomentar un clima de “violencia política”.
En su primera comparecencia tras el incidente, Leavitt afirmó que el atacante habría actuado motivado por una postura anti-Trump y acusó una “demonización sistemática” del mandatario durante años. Según señaló, este sería el tercer intento relevante contra la vida del presidente en un período de dos años, destacando la gravedad del contexto político.
La portavoz hizo un llamado a que las diferencias políticas se canalicen de manera pacífica, subrayando que el debate democrático debe darse a través de mecanismos institucionales como el voto y la protesta no violenta. No obstante, insistió en que el discurso público ha contribuido a legitimar actos de violencia.
En esa línea, también cuestionó a figuras mediáticas como Jimmy Kimmel, criticando comentarios realizados en televisión sobre la primera dama, Melania Trump. El matrimonio presidencial solicitó medidas contra el comunicador tras una parodia emitida días antes del ataque.
El episodio se produce en un contexto de alta polarización política en Estados Unidos, donde el discurso público y la seguridad de las autoridades han vuelto a situarse en el centro del debate. (NP-ChatGPT-LaTercera-Agencias)
