En medio del tradicional «Caldillo de Congrio» que realiza el Partido Comunista cada 1 de enero, su presidente, Lautaro Carmona, abordó la contingencia política y el rol que tendrá la colectividad frente al próximo gobierno de José Antonio Kast.
Carmona llamó a la unidad social y política “sin exclusiones de ningún tipo”, pero aclaró que no buscan la unidad “para mirarnos al espejo” ni “por la unidad y sin contenidos”.
Dijo que la unidad debe tener un propósito claro: combatir el crimen organizado, el narcotráfico, las mafias de la corrupción, las listas de espera, los bajos y malos salarios y la inestabilidad laboral, especialmente la que afecta a las mujeres.
Respecto al gobierno entrante, Carmona afirmó que, “porque tenemos claras y explícitas diferencias en muchos planos, seremos críticos con las políticas del futuro gobierno que afecten los derechos de mayorías”.
Aseguró que el PC será una “oposición constructiva, propositiva” y que dialogará “cuantas veces sea necesario” con el gobierno electo y también en el Parlamento, siempre que sea “por el bien de Chile”.
El presidente del PC insistió en que su partido “nunca ha respaldado un golpe de Estado ni acciones de violencia en contra de las instituciones y el gobierno electo por el pueblo”. (NP-Perplexity-Emol)



