El histórico exdirigente de Renovación Nacional (RN), Carlos Larraín, ha intensificado sus gestiones de cara a las elecciones internas del partido, cuyo plazo de inscripción vence el próximo 28 de febrero. Larraín sostiene que la colectividad debe alcanzar un consenso para evitar una competencia abierta que desgaste a la militancia justo antes de la instalación del gobierno de José Antonio Kast. Para el exsenador, el objetivo es lograr un «rebote institucional» que posicione a RN como una base sólida de apoyo para la nueva administración.
FACTOR DE RECAMBIO Y CRÍTICA A LA GESTIÓN ACTUAL
Bajo su diseño de unidad, Larraín aboga por la inclusión de figuras con alto respaldo ciudadano en la directiva. En este sentido, destacó al diputado Diego Schalper y al excandidato a gobernador Francisco Orrego como cartas fundamentales que el partido no puede ignorar debido a su desempeño electoral. Respecto a la actual conducción y la posible candidatura de la secretaria general, Andrea Balladares, Larraín se mostró crítico, señalando que los resultados electorales —donde el partido obtuvo un 8,1% de los votos y disminuyó su número de parlamentarios— hablan por sí solos.
DESBORDES ADVIERTE RIESGO DE QUIEBRE INTERNO
El camino hacia una lista única enfrenta un nudo crítico debido a la postura del alcalde de Santiago, Mario Desbordes. El jefe comunal confirmó su tajante desacuerdo con una mesa encabezada por Balladares, advirtiendo que una elección competitiva en este momento dañaría profundamente las relaciones internas. Desbordes coincidió en la necesidad de un presidente de consenso que dé garantías a todos los sectores para evitar que el bando derrotado quede resentido en medio de la transición política hacia el nuevo ciclo presidencial. (NP-Gemini-La Tercera)



