Nuevos antecedentes surgieron en torno al homicidio del cabo segundo de Carabineros Alejandro Ortiz Vásquez, de 32 años, quien fue encontrado muerto la tarde del jueves en la comuna de Renca. Las primeras diligencias apuntan a que el funcionario habría sido atacado mientras realizaba una entrega para la aplicación Uber Eats durante su tiempo libre.
El cuerpo del uniformado fue encontrado cerca de las 19.15 horas en calle 21 de Mayo. Ortiz vestía de civil, llevaba un banano en la cintura y presentaba un impacto de bala en el ojo izquierdo que terminó provocándole la muerte.
Tras la alerta entregada por vecinos del sector, se desplegó un amplio operativo en el que participaron funcionarios del OS9 de Carabineros, personal de la Fiscalía ECOH y efectivos de la Policía de Investigaciones.
Una de las primeras evidencias encontradas fue el vehículo particular de Ortiz, ubicado aproximadamente a cuatro metros de su cuerpo. Inicialmente, los investigadores consideraron la posibilidad de que el crimen estuviera relacionado con un intento de robo del automóvil.
Sin embargo, las diligencias posteriores permitieron reconstruir parcialmente las actividades que habría realizado el funcionario durante las horas previas al homicidio.
Ortiz se encontraba destinado temporalmente al Centro Nacional de Perfeccionamiento y Capacitación de Carabineros y durante esa jornada había estado en la Escuela de Formación de Cerrillos. Salió cerca de las 17.15 horas en su vehículo particular, dejó a dos compañeros en diferentes lugares y posteriormente se dirigió hacia su comisaría, ubicada en el sector de Vespucio con Independencia.
Según antecedentes conocidos durante la investigación, el carabinero también habría realizado labores de reparto mediante la plataforma Uber Eats y tenía programada una entrega durante esa tarde.
Al llegar al punto acordado, Ortiz se habría encontrado con tres individuos y les entregó un pedido. De acuerdo con la reconstrucción preliminar, los sujetos se habrían negado a pagar y uno de ellos habría utilizado un cuchillo para intimidarlo.
Ante esa situación, el funcionario habría abierto el banano donde portaba su arma de servicio. En ese momento, otro de los involucrados le habría disparado en el rostro. Posteriormente, los atacantes habrían sustraído tanto el pedido como el arma del carabinero antes de escapar.
Hasta los últimos antecedentes disponibles, los tres sospechosos permanecían prófugos. La identificación institucional de Ortiz, en tanto, fue encontrada en el bolsillo trasero de su pantalón.
El fiscal ECOH Cristóbal Salazar señaló que se desarrollan distintas diligencias junto al OS9 para determinar la participación de los involucrados y esclarecer completamente las circunstancias del homicidio.
El jefe de la Zona Metropolitana Este de Carabineros, general Juan Pablo Díaz, también concurrió al lugar y pidió cautela frente a las distintas hipótesis, señalando que las diligencias se encontraban en una etapa inicial.
Una postura similar manifestó el ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien llamó a no anticipar conclusiones mientras se realizan los peritajes y se recopilan antecedentes sobre lo sucedido.
Uno de los aspectos que deberá esclarecer la investigación es por qué Ortiz se encontraba en ese sector y si efectivamente realizaba labores para una aplicación de reparto al momento del crimen.
El reglamento de Carabineros establece restricciones para que sus funcionarios desempeñen trabajos paralelos a sus labores institucionales. Eventuales incumplimientos pueden derivar en sanciones administrativas, como multas o anotaciones negativas en la hoja de vida.
Ortiz estaba casado y era padre de dos niños, de tres y un año. Mientras continúa la búsqueda de los responsables, el Ministerio Público mantiene las diligencias destinadas a reconstruir la dinámica del ataque y determinar las circunstancias que llevaron al funcionario hasta el lugar donde fue asesinado. (NP-ChatGPT-La Tercera)
