En el último informe consolidado de Contraloría sobre auditorías financieras (2020–2024), la Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena) encabeza la lista de organismos con más observaciones y el mayor descuadre financiero: 49 408 millones de pesos.
De 73 entidades fiscalizadas, ninguna logró que Contraloría emitiera opinión favorable, porque la información entregada no permitió obtener “evidencia suficiente” para un juicio razonable sobre sus estados financieros.
El desorden en la gestión de recursos públicos fue tan generalizado que el organismo se abstuvo de opinar en todos los casos, lo que impide asegurar la confiabilidad de la información financiera presentada.
La suma de los recursos cuestionados en los 73 organismos alcanza los 15,9 billones de pesos, una cifra sin precedentes en los informes recientes de Contraloría.
Entre los diez organismos con mayores descuadres figuran Fonasa, Junji, el Instituto Nacional de la Juventud, el Serviu Metropolitano, el Instituto Nacional de Deportes y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo.
Las auditorías derivaron en 10 procedimientos disciplinarios, cinco denuncias ante el Ministerio Público, otras cinco ante el Consejo de Defensa del Estado y 27 sumarios administrativos.
Fuentes internas de Contraloría señalan que las cuentas que no pudieron visar son el último eslabón de una cadena de supervisiones previas que no detectaron a tiempo las grietas financieras.
Capredena, encargada de pagar pensiones a personal en retiro de las Fuerzas Armadas, lidera tanto el número de observaciones como el monto total de recursos objetados.
En el sector Defensa, más de 4 200 millones de pesos fueron cuestionados en operaciones de patrimonio, anticipos, transferencias y otros conceptos.
Según un estudio de la Fundación Sol (2025), las pensiones de Capredena son 3,2 veces superiores, en promedio, a las que entregan las AFP.
Entre 2005 y 2024, las pensiones promedio de Capredena pasaron de 1 060 028 a 1 442 202 pesos, un aumento del 36 % en términos reales.
A diciembre de 2024, Capredena pagaba 104 067 pensiones con un monto promedio de 1 412 774 pesos, siendo los grados más altos los que reciben montos más elevados.
El informe de auditoría financiera 361, publicado el 11 de diciembre de 2024, dejó a Capredena en el primer lugar de instituciones con déficit financiero y graves irregularidades.
Entre las principales observaciones figuran deudas acumuladas por pensiones pagadas en exceso y el no registro de inmuebles recibidos en comodato.
Capredena no utiliza las cuentas de anticipos y mantenía, al 31 de diciembre de 2023, pagos no devengados presupuestariamente por 18 121 millones de pesos, sin análisis que expliquen su origen.
Tampoco existía control sobre los recursos cancelados por el Centro de Salud, lo que sumaría 5 222 millones de pesos que deberían reintegrarse a las arcas del organismo.
Hasta fines de 2023, Capredena tenía ingresos pendientes de recuperación por 2 692 millones de pesos, sin gestiones de cobro registradas.
Además, mantenía 13 763 millones de pesos en deudas pendientes de cobro entre 2019 y 2023, y otros 9 608 millones por conceptos entre 1995 y 2018, muchos de ellos prescritos y sin respaldo.
Contraloría exigió regularizar todos estos montos para aumentar la recuperabilidad y detectar si se requieren otras medidas, además de instruir un procedimiento disciplinario para determinar responsabilidades.
Capredena informó a El Mostrador que solicitó a Contraloría información detallada sobre los montos respecto de los cuales se abstuvo de emitir opinión.
Dicha información fue recibida “en las últimas horas”, lo que permitió iniciar una revisión pormenorizada de las observaciones y de las medidas adoptadas para subsanarlas, proceso aún en curso. (NP-Perplexity-El Mostrador)



