El Tribunal Oral en Lo Penal de Cañete dictó este martes un veredicto condenatorio contra los hermanos Jefferson, Felipe y Tomás Antihuén Santi, como autores ejecutores del asesinato de tres carabineros ocurrido el 27 de abril de 2024. Los magistrados acreditaron la participación de los acusados en los delitos de robo con violencia, homicidio calificado de carabinero en ejercicio de sus funciones, incendio y tenencia ilegal de armas. Por su parte, Nicolás Rivas fue condenado en calidad de autor colaborador, al determinarse que, si bien no estuvo en el sitio del suceso, facilitó el armamento utilizado para la emboscada.

El tribunal logró formar convicción sobre la dinámica del crimen, estableciendo que los funcionarios Carlos Cisterna, Sergio Arévalo y Misael Vidal fueron abordados violentamente mientras realizaban el control de una medida cautelar en el sector de Antiquina. Tras herir de muerte a uno de ellos, los hermanos Antihuén procedieron a “fusilar” a las otras dos víctimas utilizando sus propias armas de servicio. Posteriormente, cargaron los cuerpos en el pick-up de la patrulla policial y se trasladaron hasta la ruta P72S, donde incendiaron el vehículo con los restos en su interior, simulando un enfrentamiento armado mediante disparos al aire.

La sentencia definitiva, que determinará las penas específicas para cada uno de los culpables, será comunicada el próximo 26 de marzo a las 15:00 horas. Cabe destacar que la Fiscalía ha solicitado la pena de presidio perpetuo calificado, la máxima sanción contemplada en la legislación chilena, dada la alevosía y la gravedad de los delitos cometidos. Durante la audiencia, los magistrados detallaron que la convicción se alcanzó gracias a un robusto conjunto de pruebas testimoniales, periciales y audiovisuales que permitieron reconstruir minuto a minuto la tragedia que conmocionó a la Región del Biobío y al país. (NP-Gemini-Emol)