El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consiguió una doble victoria política luego de que los candidatos que respaldó se impusieran el martes en las segundas vueltas de las primarias republicanas de Carolina del Sur y Oklahoma, de acuerdo con proyecciones de medios estadounidenses.

En Carolina del Sur, Darline Graham, quien recientemente ingresó a la política, derrotó al experimentado congresista Ralph Norman en una elección en la que Trump intervino activamente para apoyar su candidatura.

Graham había asumido en julio un escaño en el Senado para completar el período de su hermano Lindsey, fallecido ese mismo mes. Durante la campaña, el Mandatario viajó a Carolina del Sur para respaldarla y, en la víspera de la votación, participó en un mitin telefónico destinado a movilizar a sus seguidores.

Trump pidió a sus partidarios que acudieran a las urnas como si su propio nombre figurara en la papeleta. La organización política MAGA Inc, que respalda al Presidente, también desplegó recursos en la contienda e invirtió más de US$827 mil en llamadas y mensajes de texto dirigidos a los electores.

En Oklahoma, Mike Mazzei, otro candidato apoyado por Trump, ganó la segunda vuelta republicana para definir al postulante del partido a gobernador. Su rival fue el fiscal general del estado, Gentner Drummond, quien había sido duramente cuestionado por el Mandatario y calificado por este como un “falso republicano”.

Drummond había terminado ligeramente por encima de Mazzei en la primera vuelta celebrada en junio. Ambos consiguieron entonces aproximadamente una cuarta parte de los sufragios, lo que obligó a definir la candidatura mediante una nueva elección.

La segunda vuelta en Oklahoma movilizó importantes recursos. Según medios estadounidenses, desde la primera votación se destinaron más de US$9 millones a la disputa entre ambos candidatos.

Trump había criticado reiteradamente a Drummond, entre otros motivos, por su oposición a un proyecto para construir una fundición de aluminio por US$4.000 millones respaldada por el Presidente. El fiscal general había argumentado que la iniciativa podía provocar consecuencias negativas para terrenos y comunidades locales.

Los resultados de Carolina del Sur y Oklahoma representan un alivio para Trump después de una sucesión de derrotas de candidatos respaldados por él durante el actual ciclo de primarias republicanas.

Los postulantes apoyados por el Mandatario habían perdido 10 contiendas partidarias, seis de ellas durante las últimas dos semanas. Los reveses, registrados en estados como Wyoming, Minnesota y Tennessee, coincidieron además con una caída en los niveles de aprobación presidencial.

La sucesión de derrotas había abierto interrogantes respecto de la capacidad de Trump para trasladar su influencia personal hacia candidatos republicanos cuando él mismo no aparece en la papeleta electoral.

Los triunfos de Graham y Mazzei también entregan respaldo al argumento planteado por el Presidente durante los últimos días, cuando sostuvo que el peso político de sus apoyos electorales continuaba siendo fuerte y restó importancia a las derrotas recientes.

Una nueva caída en estas dos elecciones habría aumentado las dudas sobre el liderazgo del Mandatario dentro del Partido Republicano y sobre la disposición de los votantes conservadores a seguir sus recomendaciones en las primarias.

Con los resultados en Carolina del Sur y Oklahoma, Trump recupera terreno dentro de las disputas internas republicanas y vuelve a poner a prueba la influencia de su respaldo político de cara a las próximas contiendas electorales. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)