La Cancillería chilena aseguró que no existe superposición entre los espacios marítimos vinculados a las Islas Malvinas y la proyección antártica de Chile, en medio de la controversia generada tras la declaración conjunta firmada por el Presidente José Antonio Kast y su par argentino Javier Milei en Buenos Aires.
La aclaración fue contenida en una minuta reservada distribuida a parlamentarios oficialistas, donde se enfatiza que los espacios marítimos de las islas del Atlántico Sur —incluidas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur— no se superponen con los derechos marítimos proyectados por Chile desde su territorio antártico.
La polémica surgió luego de que el senador Alejandro Kusanovic advirtiera sobre un eventual riesgo para la soberanía nacional, al considerar que el respaldo del Mandatario a la posición argentina podría implicar conflictos en zonas australes, particularmente en Magallanes y áreas cercanas al Cabo de Hornos.
Las declaraciones del parlamentario generaron inquietud en distintos sectores políticos, donde se solicitó al Ejecutivo precisar si el acuerdo podía afectar la postura chilena respecto de su plataforma continental extendida y sus líneas de base en el extremo sur.
Frente a ello, la Cancillería sostuvo que la posición expresada por el Gobierno no representa un cambio en la política exterior del país, sino que responde a una línea histórica sostenida por más de tres décadas. Según el documento, Chile ha reiterado en diversas ocasiones su respaldo a la reivindicación argentina sobre las islas y sus espacios marítimos circundantes, sin que ello haya implicado renunciar a sus propios intereses soberanos.
En esa línea, se recordó que este tipo de declaraciones conjuntas se remonta a 1992, durante el gobierno de Patricio Aylwin, y ha sido replicado por sucesivas administraciones de distinto signo político, incluyendo las de Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet, Sebastián Piñera y Gabriel Boric.
Asimismo, la Cancillería subrayó que este respaldo también ha sido consistente en instancias multilaterales como la OEA y el Comité de Descolonización de Naciones Unidas, reforzando su carácter de política de Estado.
El episodio, si bien no escaló a nivel diplomático, reabrió el debate sobre los alcances de la cooperación bilateral con Argentina y la defensa de los intereses estratégicos de Chile en el extremo austral. (NP-ChatGPT-La Tercera)
