El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, sostuvo este lunes su primera reunión conjunta con los presidentes de los partidos oficialistas, en una señal de su estrategia para fortalecer las relaciones políticas de la Cancillería y ampliar sus redes dentro de la coalición de Gobierno.
Hasta la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores llegaron a la hora de almuerzo Arturo Squella, del Partido Republicano; Andrea Balladares, de Renovación Nacional; Guillermo Ramírez, de la UDI, y Luciano Cruz-Coke, de Evópoli. La invitación había sido extendida por el equipo del canciller durante la semana pasada.
Según fuentes del oficialismo, el encuentro responde a un ajuste en el diseño político de Pérez Mackenna orientado a reforzar vínculos que hasta ahora no había desarrollado suficientemente. La estrategia se produce mientras su desempeño es observado con atención debido a su falta de experiencia previa en política y relaciones exteriores y a un estilo considerado menos cercano a los códigos tradicionales de la diplomacia.
Pese a esas observaciones, el canciller no ha enfrentado cuestionamientos públicos desde los partidos de Gobierno y mantiene la confianza del Presidente José Antonio Kast.
En el Ministerio de Relaciones Exteriores reconocen que Pérez Mackenna ha buscado ampliar sus relaciones políticas durante los últimos meses. Como parte de ese trabajo, ya sostuvo encuentros con los presidentes de ambas cámaras del Congreso, Paulina Núñez (RN) y Jorge Alessandri (UDI). Con este último volvió a reunirse durante la jornada del lunes.
La Cancillería también ha convocado a integrantes de las comisiones de Relaciones Exteriores del Congreso y el ministro ha participado en almuerzos con bancadas oficialistas. Ya sostuvo un encuentro con parlamentarios de la UDI y este martes tiene previsto hacer lo mismo con Renovación Nacional en el Congreso.
El estilo del secretario de Estado ha generado análisis dentro del oficialismo, donde algunos consideran que todavía atraviesa un periodo de adaptación a los códigos propios de una cartera en la que las formas diplomáticas y las señales políticas tienen especial relevancia.
Entre los episodios que han alimentado esa discusión figura la declaración de Pérez Mackenna en que calificó a Estados Unidos como el principal socio estratégico de Chile después de una reunión con Marco Rubio. La afirmación provocó reparos en sectores políticos y diplomáticos debido a la relevancia de China para el comercio chileno y a la necesidad de preservar los equilibrios entre ambas potencias.
Otro asunto que generó controversia fue la decisión de Chile de abandonar el Movimiento de Países No Alineados. La determinación recibió críticas de la oposición y comentarios en círculos diplomáticos, donde se cuestionó la conveniencia de dejar una instancia que permite mantener relaciones con un amplio conjunto de países. Desde La Moneda, en cambio, se ha señalado que la medida fue discutida y consensuada previamente con el Presidente Kast.
Durante la reunión de este lunes, Pérez Mackenna expuso ante los dirigentes oficialistas sobre distintos asuntos de la agenda internacional y el escenario geopolítico.
Uno de los temas abordados fue la relación con Argentina después de las recientes tensiones relacionadas con el Estrecho de Magallanes y el decreto del gobierno de Javier Milei que todavía se encuentra pendiente de modificación.
El canciller también informó, en términos generales, sobre las negociaciones con Estados Unidos relacionadas con el aumento de aranceles. Frente a ese escenario, los dirigentes oficialistas manifestaron reparos ante cualquier medida que pudiera afectar las condiciones establecidas en el Tratado de Libre Comercio vigente entre ambos países.
Pérez Mackenna entregó además antecedentes sobre su reciente visita a China y destacó la importancia de mantener un equilibrio en las relaciones de Chile tanto con el gigante asiático como con Estados Unidos.
Otro punto de la conversación fue la eventual participación del Presidente Kast en el Foro Madrid. Según asistentes al encuentro, Luciano Cruz-Coke reiteró que no considera conveniente la presencia del mandatario en esa instancia debido al carácter ideológico que, a su juicio, tiene el encuentro.
Tras la reunión, entre los dirigentes oficialistas quedó la impresión de que el canciller pretende profundizar la coordinación política con los partidos de Gobierno, buscando fortalecer respaldos y reducir eventuales controversias en torno a las decisiones de política exterior. (NP-ChatGPT-La Tercera)
