La propuesta del Gobierno para modificar la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) abrió un nuevo foco de controversia entre el Ministerio de Vivienda, el Ministerio de Hacienda y diversas autoridades comunales. La iniciativa busca flexibilizar criterios de densificación con el objetivo de reducir costos habitacionales y reactivar el sector inmobiliario, pero ha despertado inquietud por sus posibles efectos en el desarrollo urbano.

La discusión cobró fuerza luego de que el Presidente José Antonio Kast reafirmara públicamente el liderazgo del ministro de Vivienda, Iván Poduje, en la conducción del proceso durante un consejo de gabinete realizado en Viña del Mar. La señal fue interpretada como un respaldo político en medio de cuestionamientos y versiones sobre una supuesta influencia predominante del Ministerio de Hacienda en la elaboración de la propuesta.

El cambio en estudio contempla reducir los parámetros utilizados para calcular la cantidad de habitantes por vivienda en nuevos proyectos habitacionales. Según críticos de la iniciativa, la medida podría favorecer una mayor densificación urbana y replicar experiencias asociadas a los denominados “guetos verticales”, especialmente en comunas con alta presión inmobiliaria.

La propuesta provocó reparos de alcaldes de distintos sectores políticos, particularmente de comunas como Providencia, Estación Central, San Miguel y Ñuñoa. Durante la consulta ciudadana impulsada por el Ministerio de Vivienda se recibieron cerca de dos mil observaciones, reflejando la preocupación existente en el ámbito municipal respecto de los eventuales impactos de la normativa.

Frente a las críticas, el ministro Poduje ha insistido en que la modificación no derivará en desarrollos urbanos similares a los cuestionados proyectos de alta densidad construidos en años anteriores. Además, instruyó a los equipos técnicos de la cartera para incorporar resguardos que permitan respetar los planes reguladores comunales, las normas de altura y otros criterios orientados a preservar la armonía urbana y el patrimonio local.

Pese a la controversia, algunos actores del sector valoran la iniciativa al considerar que podría contribuir a aumentar la oferta habitacional y reducir los precios de las viviendas. En paralelo, el titular de Vivienda ha sostenido reuniones con alcaldes de distintas comunas para recoger inquietudes y disminuir las tensiones generadas por el debate.

La discusión se desarrolla además en un contexto de diferencias presupuestarias entre Vivienda y Hacienda. El Minvu ha manifestado preocupación por los recortes fiscales impulsados por el Ejecutivo, argumentando que podrían profundizar dificultades financieras heredadas de la administración anterior y afectar la ejecución de proyectos del sector. (NP-ChatGPT-La Tercera)