La Cámara de Diputadas y Diputados de Chile cumple dos meses sin poder conformar su Comisión de Ética, instancia encargada de supervisar el cumplimiento de los principios de probidad, transparencia y acceso a la información pública por parte de los parlamentarios.

Este organismo tiene la facultad de actuar de oficio o a solicitud de cualquier diputado para investigar y sancionar eventuales faltas a la ética, además de abordar otras materias que le asignan la ley y el reglamento de la Corporación.

La dificultad para constituir la comisión quedó en evidencia el pasado 21 de abril, cuando la Sala votó una propuesta de integración elaborada por los comités parlamentarios. La iniciativa no prosperó, pese a obtener 77 votos a favor, al registrar además 70 votos en contra y cuatro abstenciones.

La falta de acuerdo mantiene paralizada una instancia considerada clave para resguardar la conducta de los legisladores y fortalecer los estándares de transparencia al interior del Congreso. (NP-ChatGPT-Emol)