La ciudad de Calama se encuentra conmocionada tras registrarse uno de los actos de violencia escolar más graves de los últimos años. Un estudiante de 18 años, alumno de cuarto medio del Instituto Obispo Silva Lezaeta, dio muerte a una funcionaria del establecimiento utilizando un arma blanca durante la mañana de este viernes. El incidente, que se habría originado tras una riña en el patio del plantel, dejó además a otros dos inspectores y tres estudiantes con lesiones de diversa consideración.

La víctima fatal fue identificada con las iniciales M.V.R.V., de 59 años, quien se desempeñaba como inspectora del recinto. Pese a los esfuerzos de reanimación en el lugar, la funcionaria falleció debido a la gravedad de sus heridas. Los demás afectados fueron trasladados de urgencia al Hospital Carlos Cisternas, donde se informó que se encuentran fuera de riesgo vital. El agresor fue reducido por personal de Carabineros que acudió al llamado de la Central de Comunicaciones (CENCO) alrededor de las 10:40 horas, siendo posteriormente derivado a la 1ª Comisaría de Calama bajo instrucciones del Ministerio Público.

A raíz de la tragedia, la dirección del instituto dispuso la suspensión inmediata de las actividades y la evacuación total del recinto para resguardar a la comunidad escolar. A través de un sensible comunicado, la institución expresó su profundo dolor y solidaridad con las familias afectadas, calificando el hecho como una desgracia que enluta a toda la familia educativa. Mientras tanto, las autoridades competentes iniciaron las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas que permitieron el ingreso del arma y el detonante del ataque.

DETALLES DEL HECHO

Nuevos antecedentes sobre el trágico incidente ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama revelan la gravedad y premeditación del ataque que costó la vida a una inspectora de 59 años. El autor del crimen, un estudiante de 18 años de cuarto medio, habría iniciado una riña con tres menores de 15 años en la que utilizó un arma blanca para agredir a sus compañeros. Al intervenir para detener la gresca, dos inspectoras fueron atacadas; una de ellas falleció casi instantáneamente tras recibir una herida cortopunzante en el cuello.

La investigación policial posterior a la detención permitió descubrir que el joven portaba otras armas blancas adicionales en su mochila, lo que agrava la calificación del suceso. Tras ser reducido por Carabineros, el agresor fue trasladado para constatar lesiones, instancia en la que —según reportes preliminares— habría intentado autoinfligirse heridas. Mientras tanto, los tres estudiantes y la otra funcionaria lesionada permanecen bajo observación médica en recintos de salud locales.

Desde la comunidad educativa, el dolor es profundo. El establecimiento emitió un nuevo comunicado confirmando que el ataque ocurrió cerca de las 10:30 horas y que se encuentran colaborando estrechamente con las autoridades para esclarecer cómo un alumno pudo ingresar armamento al recinto. El hecho ha reabierto el debate nacional sobre la seguridad en los liceos y la necesidad de protocolos de revisión más estrictos para prevenir actos de violencia escolar de esta magnitud. (NP-Gemini-La Tercera)