El congresista republicano Byron Donalds (a la izquierda en la imagen) y el excongresista David Jolly, actualmente militante demócrata, ganaron este martes sus respectivas primarias y se enfrentarán en las elecciones del 3 de noviembre por la gobernación de Florida.

Donalds, quien cuenta con el respaldo del presidente Donald Trump, se impuso con una ventaja de dos dígitos sobre sus rivales republicanos, entre ellos el vicegobernador Jay Collins, quien buscaba proyectar el legado político del actual gobernador, Ron DeSantis.

El republicano de 48 años ha prometido profundizar en Florida la agenda impulsada por Trump, particularmente en inmigración, reducción de impuestos y desregulación.

Una eventual victoria tendría además un componente histórico: Donalds se convertiría en el primer gobernador afroamericano de Florida.

En la vereda opuesta estará David Jolly, quien fue congresista republicano entre 2014 y 2017, pero abandonó el partido en 2018 en medio de sus diferencias con Trump y posteriormente se incorporó al Partido Demócrata.

Jolly intentará romper una prolongada hegemonía republicana en Florida. Los demócratas no ganan una elección para gobernador del estado desde finales de la década de 1990.

El desafío es considerable debido a la actual composición del electorado. Florida cuenta con más de 5,5 millones de votantes registrados como republicanos, frente a aproximadamente 4,04 millones de demócratas, dentro de un padrón de 13,42 millones.

La elección también servirá para medir el peso político de Trump en uno de los estados más importantes del país. Florida, que durante décadas fue considerado un estado bisagra, ha experimentado un marcado desplazamiento hacia los republicanos durante los últimos ciclos electorales.

Donalds pretende consolidar esa transformación y dar continuidad a varias de las políticas asociadas a DeSantis, mientras Jolly apuesta por recuperar votantes moderados y construir una alternativa demócrata competitiva. (NP-ChatGPT-Bio Bio Agencias)