Brasil celebrará el próximo 4 de octubre unas elecciones generales en las que 158 millones de ciudadanos están convocados a escoger al Presidente y vicepresidente para el período 2027-2031, además de gobernadores, senadores y representantes de las cámaras legislativas federales, estatales y distritales.
Aunque actualmente existen 13 candidaturas presidenciales, las encuestas concentran la disputa entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, representante del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), y el senador Flávio Bolsonaro, del derechista Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Lula, de 80 años, busca obtener un cuarto mandato presidencial, mientras Flávio Bolsonaro, de 45 años, aspira a llegar por primera vez al Palacio de Planalto. Su padre quedó fuera de la competencia electoral al encontrarse inhabilitado mientras cumple una condena judicial por intento de golpe de Estado.
En caso de que ninguno de los postulantes supere el 50% de los votos, Brasil deberá realizar una segunda vuelta el 25 de octubre. El vencedor asumirá la Presidencia el 1 de enero de 2027.
La elección tendrá especial relevancia regional por el peso económico y demográfico de Brasil en América Latina y porque representa un nuevo desafío electoral para la izquierda, después de las victorias de candidatos de derecha registradas durante el último año en Bolivia, Chile, Perú y Colombia.
Las encuestas muestran una reducción de la ventaja de Lula sobre Bolsonaro. El sondeo de PoderData realizado entre el 30 de agosto y el 2 de septiembre entrega al mandatario un 37% de intención de voto, frente al 34% del senador. La diferencia entre ambos pasó así de seis a tres puntos durante las últimas tres semanas.
La misma medición ubica en tercer lugar al escritor Augusto Cury, candidato del partido centrista Avante, quien experimentó un aumento desde el 3% hasta el 10% de las preferencias.
Datafolha, en tanto, entrega un 38% a Lula y un 33% a Bolsonaro, reduciendo de ocho a cinco puntos la distancia registrada entre ambos poco más de un mes atrás. Cury alcanza en este estudio un 8%, frente al 2% obtenido durante agosto.
El sondeo de Nexus/BTG Pactual muestra un escenario similar, con Lula en 39% y Bolsonaro en 33%. También registra un crecimiento significativo de Cury, quien pasó del 1% al 11% de intención de voto en menos de un mes.
Las proyecciones para una eventual segunda vuelta muestran una competencia todavía más estrecha. Nexus/BTG Pactual sitúa a Lula con 46% y a Bolsonaro con 45%, mientras Datafolha entrega 46% al mandatario y 44% a su adversario.
PoderData incluso registra una leve ventaja para el candidato de derecha en un balotaje, con un 45% para Bolsonaro y un 44% para Lula. Las diferencias se encuentran dentro de márgenes que configuran escenarios de empate técnico.
Los últimos estudios también reflejan una reducción de las ventajas que Lula mantenía durante agosto en las simulaciones de segunda vuelta, anticipando una elección que podría definirse por un número reducido de electores.
Según los análisis citados, los votantes independientes, las mujeres de ingresos medios y los jóvenes podrían resultar decisivos, especialmente en estados disputados como Minas Gerais. Territorialmente, Lula mantiene mayores respaldos en el norte y noreste del país, mientras Bolsonaro concentra su fortaleza electoral en el sur. (NP-ChatGPT-Ex Ante-Agencias)
