Brasil acude este domingo a las urnas para elegir presidente, gobernadores, senadores y diputados, en una de las elecciones más disputadas y polarizadas de los últimos años. La principal batalla enfrenta al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), con el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
De acuerdo con el Tribunal Superior Electoral (TSE), 158.765.543 electores están habilitados para participar en el primer turno. La votación se desarrolla entre las 8:00 y las 17:00 horas, y contempla además la elección de los gobernadores de los 26 estados y del Distrito Federal, dos senadores por cada estado, 513 diputados federales y los respectivos diputados estatales y distritales.
El eventual segundo turno presidencial quedó fijado para el domingo 25 de octubre. Para evitarlo, un candidato debe obtener más de la mitad de los votos válidos. Si ninguno alcanza esa mayoría, los dos postulantes más votados pasarán a una nueva votación.
La elección llega marcada por un estrecho enfrentamiento entre Lula y Flávio Bolsonaro. La última encuesta Datafolha, divulgada el sábado, mostró al presidente con 45% de los votos válidos y al senador con 42%, diferencia que se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales. En votos totales, Lula registra 47% y Flávio 46%, configurándose también un empate técnico.
El escenario resulta especialmente incierto porque ambos candidatos concentran elevados niveles de rechazo. En la medición anterior de Datafolha, 45% de los entrevistados declaraba que no votaría de ninguna manera por Lula y la misma proporción rechazaba a Flávio Bolsonaro. En una eventual segunda vuelta, el presidente aparecía con 48% frente a 45% del candidato del PL, también dentro del margen de error.
Lula, de 80 años, busca permanecer por un nuevo período al frente del gobierno federal. Su compañero de fórmula es el actual vicepresidente Geraldo Alckmin. El mandatario ha construido su campaña alrededor de la defensa de las políticas sociales, la reducción de las desigualdades y la continuidad de programas destinados a los sectores de menores ingresos.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, concurre por primera vez como candidato presidencial, acompañado por Alfredo Gaspar. Su campaña plantea una reducción del aparato estatal, una política más severa en materia de seguridad y una relación más estrecha con Estados Unidos. El senador también ha convertido la defensa de su padre, Jair Bolsonaro, en uno de los elementos centrales de su discurso político. Reuters destacó que la elección está atravesada por una fuerte polarización ideológica, preocupaciones económicas y controversias vinculadas al Poder Judicial.
La disputa presidencial cuenta con 13 fórmulas inscritas. Además de Lula y Flávio Bolsonaro, participan Augusto Cury, Clariana Barão, Edmilson Costa, Hertz Dias, Leonardo Avalanche, Renan Santos, Ronaldo Caiado, Romeu Zema, Rui Costa Pimenta, Samara Martins y Wilson Grassi. Pablo Marçal, que figuraba inicialmente entre los postulantes, quedó fuera de la competencia después de que su candidatura fuera impugnada y fue sustituido por Leonardo Avalanche, del PRTB.
Las mediciones previas habían mostrado una ventaja variable para Lula, aunque con una progresiva aproximación de Flávio Bolsonaro. La encuesta divulgada por Datafolha el 3 de octubre reforzó la percepción de que el resultado está abierto y que la movilización de los electores en las últimas horas puede resultar decisiva. El propio instituto advirtió que las encuestas reflejan el estado de la opinión pública en el momento de la medición y no constituyen una proyección del resultado definitivo.
La elección también determinará el equilibrio de poder en el Congreso. Se renovarán los 513 escaños de la Cámara de Diputados y 54 de los 81 puestos del Senado, equivalentes a dos tercios de la Cámara Alta. El resultado legislativo será decisivo para la capacidad del próximo gobierno de aprobar reformas económicas, presupuestarias e institucionales.
Entre los principales asuntos de la campaña figuran la seguridad pública, la economía y el costo de vida, la corrupción y los escándalos políticos, la relación con Estados Unidos, la situación del Supremo Tribunal Federal, los programas sociales, la polarización política y la responsabilidad fiscal.
La seguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones del electorado. El debate enfrenta las propuestas de endurecimiento de las políticas contra el crimen organizado con la defensa de las políticas sociales y de prevención impulsadas por el gobierno de Lula.
En materia económica, el costo de los alimentos, la inflación, el crecimiento, el endeudamiento público y el empleo aparecen entre las preocupaciones centrales. La campaña también ha estado afectada por controversias políticas y judiciales, entre ellas el caso Banco Master, que ha alcanzado a distintos sectores del establishment brasileño y aumentado la presión sobre las instituciones.
La jornada electoral representa, por tanto, algo más que una disputa entre dos candidatos. Brasil decidirá también qué orientación política tendrá la mayor economía de América Latina y qué composición tendrá el Congreso que deberá acompañar o limitar al próximo gobierno.
Con una diferencia mínima entre Lula y Flávio Bolsonaro en las últimas encuestas, la primera vuelta aparece abierta. Si ninguno logra superar el 50% de los votos válidos, el enfrentamiento continuará el 25 de octubre, cuando los electores brasileños volverán a las urnas para definir al próximo presidente de la República.
LULA Y FLAVIO BOLSONARO YA VOTARON
Lula y Flávio Bolsonaro votan en Brasil en una estrecha elección presidencial marcada por la disputa sobre el futuro del país
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su principal contendor, el senador Flávio Bolsonaro, emitieron sus votos este domingo en las elecciones presidenciales, en una jornada marcada por la estrecha diferencia que registran las encuestas y por las posiciones contrapuestas de ambos candidatos sobre el futuro político y económico del país. Mientras el mandatario llamó a fortalecer la democracia y expresó confianza en su reelección, el representante opositor instó a los brasileños a impulsar un cambio de gobierno.
Lula sufragó alrededor de las 9.15 horas en la escuela estatal João Fimino, en São Paulo, acompañado por el vicepresidente Geraldo Alckmin. Tras emitir su voto, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) destacó la importancia de los comicios y afirmó que la ciudadanía tiene la oportunidad de definir el rumbo de Brasil para los próximos años.
“Hoy es un día de orgullo para Brasil. Creo que hoy vamos a escribir una nueva página en la historia de este país”, declaró el mandatario, quien subrayó que la elección no solo determinará quién ocupará la Presidencia, sino también la composición de importantes instituciones políticas y legislativas.
El jefe de Estado sostuvo que los brasileños deberán optar entre proyectos que representan visiones diferentes sobre el desarrollo nacional, el funcionamiento de las instituciones y las prioridades económicas y sociales.
“En realidad, lo que está en juego es la definición de un proyecto de país. El pueblo tendrá que elegir entre el fortalecimiento del régimen democrático y la barbarie, entre el positivismo y el negacionismo, entre el desarrollo y el atraso, entre el crecimiento económico y el retroceso”, afirmó.
Pese al clima de confrontación política que ha caracterizado la campaña, Lula aseguró que respetará la decisión de las urnas y recalcó que la soberanía popular debe prevalecer independientemente del resultado electoral.
El mandatario también se mostró optimista respecto de sus posibilidades de obtener un nuevo mandato, atribuyendo su confianza tanto a los resultados de su administración como al despliegue realizado durante la campaña.
“Me siento muy confiado, no solo por la gestión de gobierno que realizamos, sino también por el trabajo llevado a cabo durante la campaña”, señaló. Asimismo, anticipó una elevada participación ciudadana y aseguró estar convencido de que conseguirá imponerse en la elección.
Lula aprovechó la instancia para convocar a los brasileños a participar masivamente en el proceso, con especial énfasis en los mayores de 70 años, quienes están eximidos de la obligación de votar. En ese sentido, sostuvo que la participación electoral debe entenderse como una responsabilidad con el futuro del país y de las próximas generaciones.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro y principal candidato opositor, llegó durante las primeras horas de la mañana a la escuela municipal Barão Homem de Mello, ubicada en el barrio de Vila Isabel, en Río de Janeiro.
Vestido con una camisa amarilla clara y un adhesivo con el número 22 en el pecho, el senador acudió acompañado por su esposa, Fernanda Bolsonaro, y emitió su voto aproximadamente 20 minutos después de la apertura de los centros electorales, convirtiéndose en el primer aspirante presidencial en sufragar durante la jornada.
Tras votar, Bolsonaro llamó a los electores a manifestar su descontento con la administración de Lula y sostuvo que Brasil necesita iniciar una nueva etapa política.
“Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso”, declaró ante los medios de comunicación, al tiempo que insistió en la necesidad de impulsar un cambio en la conducción del país.
El candidato opositor también expresó confianza en sus posibilidades de alcanzar una victoria en primera vuelta. Según afirmó, durante los últimos días de campaña observó un crecimiento sostenido de su respaldo electoral, tendencia que espera ver reflejada en los resultados oficiales.
La incertidumbre sobre el desenlace de los comicios se intensificó después de la publicación de la última encuesta de Datafolha, difundida la noche del sábado, que situó a Lula con un 45% de intención de voto, frente al 42% obtenido por Flávio Bolsonaro.
La diferencia de apenas tres puntos porcentuales confirma, según ese sondeo, un escenario de alta competencia entre ambos aspirantes, aunque las cifras de intención de voto no permiten anticipar por sí solas si alguno conseguirá reunir los apoyos necesarios para evitar una segunda vuelta.
La elección se desarrolla en un contexto de fuerte polarización, con el oficialismo defendiendo la continuidad de su proyecto político y la oposición cuestionando los resultados de la administración de Lula. Las diferencias entre ambos candidatos han concentrado buena parte del debate sobre el desempeño económico, la institucionalidad democrática y las perspectivas de desarrollo del país.
Unos 158,7 millones de ciudadanos están convocados a participar en los comicios, que incluyen, además de la elección presidencial, la renovación de los 27 gobiernos estaduales, los 513 integrantes de la Cámara de Diputados, dos tercios del Senado y los representantes de las asambleas legislativas regionales.
Los centros de votación comenzaron a funcionar a las 8.00 horas locales y permanecerán abiertos hasta las 17.00 horas, cuando está previsto el cierre de las mesas y el inicio de las etapas posteriores del proceso electoral.
En Chile, los ciudadanos brasileños habilitados para votar también pueden participar durante ese horario. El Consulado de Brasil en Santiago dispuso como recinto electoral el Hotel Radisson Blu Plaza El Bosque, ubicado en avenida Manquehue Norte 656, en la comuna de Las Condes.
La representación consular recomendó a los electores verificar previamente su zona y sección electoral. Asimismo, informó que quienes necesiten justificar su ausencia pueden utilizar la aplicación e-Título durante la jornada, mecanismo disponible hasta las 17.00 horas y que, al emplearse el mismo día de la elección, no exige adjuntar documentos que acrediten el motivo de la inasistencia.
La jornada electoral representa una nueva confrontación entre el proyecto político encabezado por Lula y el sector conservador vinculado al expresidente Jair Bolsonaro, esta vez representado por su hijo Flávio. Con las encuestas mostrando una competencia estrecha, el nivel de participación y la distribución efectiva de los votos serán determinantes para establecer si Brasil define su próxima Presidencia en esta primera jornada o deberá recurrir a una segunda vuelta.
Etiquetas: Brasil, elecciones presidenciales, Lula da Silva, Flávio Bolsonaro, Partido de los Trabajadores, Jair Bolsonaro, política brasileña. (NP-ChatGPT-Emol-La Tercera-Ex Ante-Folha de S.Paulo-Reuters-UOL Noticias-Datafolha-TSE-Agencias)
