A menos de un mes de finalizar su mandato, el Presidente Gabriel Boric realizará su primera gira oficial a Rapa Nui, centrando su agenda en proyectos de conectividad e infraestructura en la localidad de Hanga Roa. Este viaje, que se extenderá por tres días, representa el último gran despliegue regional del Mandatario antes de la ceremonia de cambio de mando el 11 de marzo, en un esfuerzo por consolidar la entrega de obras públicas en zonas extremas del país.
El arribo del Jefe de Estado a la isla está marcado por un complejo escenario político local, tras el contundente rechazo de la comunidad al proyecto de estatuto especial que buscaba crear un gobierno autónomo. En una consulta indígena reciente, casi el 90% de los votantes se inclinó por la opción negativa, argumentando que la propuesta fue diseñada desde el continente sin un consenso real del pueblo Rapa Nui y que la autodeterminación debe ser un proceso definido libremente por sus propios habitantes.
A esta controversia se suma la reciente remoción de Mahani Pakarati como embajadora de Chile en Nueva Zelanda, decidida por la Cancillería tras las declaraciones de la diplomática a favor del autogobierno insular. El Gobierno justificó la salida de la ex jefa de protocolo señalando que sus intervenciones públicas en medios internacionales y redes sociales se apartaron de las directrices de la política exterior oficial, lo que ha generado críticas entre sectores que defienden las demandas históricas de la isla.
Pese a estos flancos abiertos, el Ejecutivo ha priorizado la visita para reafirmar el compromiso del Estado con el desarrollo del territorio polinésico, descartando otros compromisos internacionales como una posible gira a Sudáfrica. El despliegue se enmarca en la estrategia de cierre de gestión de Boric, quien ha intensificado sus recorridos por regiones como Aysén y Magallanes para inaugurar hospitales, obras viales y sistemas de servicios básicos antes de entregar el cargo a José Antonio Kast.
La comunidad de Honui ha enfatizado que el rechazo al proyecto gubernamental no implica una renuncia a la autonomía, sino una objeción al modo en que el Estado ha conducido el diálogo institucional. Por ello, se espera que la presencia del Mandatario en la isla sea una instancia clave para medir el ánimo de los líderes locales frente al futuro de la relación con el continente bajo la próxima administración. (NP-Gemini-Emol)
