Tras dejar la Presidencia de la República, Gabriel Boric inició una nueva etapa como vecino de la comuna de San Miguel, donde reside temporalmente junto a su pareja, Paula Carrasco, y su hija, mientras concluyen las obras de remodelación de la vivienda que adquirió en el sector.

El exmandatario se instaló en un departamento ubicado cerca de la estación de Metro Lo Vial, en un barrio residencial donde rápidamente comenzó a hacerse conocido por su cercanía con los vecinos. Según relatan residentes del sector, poco después de llegar recorrió el edificio para presentarse personalmente a quienes vivían en su mismo piso, explicando que permanecería allí hasta que finalizara la remodelación de su futura residencia.

Con el paso de las semanas, Boric se transformó en una figura habitual en las calles del sector. Vecinos aseguran verlo frecuentemente realizando compras, caminando, andando en bicicleta o visitando comercios de barrio. Su presencia comenzó a formar parte de la vida cotidiana de la comunidad, generando curiosidad y cercanía entre quienes conviven con él.

La relación con los habitantes de San Miguel se fortaleció aún más cuando dirigentes sociales y emprendedores locales impulsaron actividades para darle la bienvenida. Una de esas iniciativas surgió de manera espontánea entre vecinas de la comuna, quienes organizaron un encuentro con el exjefe de Estado para compartir experiencias y dialogar sobre temas comunitarios.

La actividad se concretó en mayo en una cafetería local, donde Boric sostuvo un desayuno con mujeres emprendedoras del sector. Durante el encuentro respondió preguntas, compartió aspectos de su nueva vida fuera de La Moneda y explicó algunas de las razones que lo llevaron a elegir San Miguel como lugar de residencia.

Según los asistentes, el exmandatario señaló que buscaba un entorno tranquilo para la crianza de su hija y manifestó su interés por vivir en un barrio integrado a la vida cotidiana de la ciudad. También expresó su intención de mantenerse vinculado a actividades comunitarias y culturales que fomenten la participación de niños y jóvenes.

Paralelamente, Boric ha mantenido presencia en actividades políticas del Frente Amplio, participando en instancias de reflexión interna sobre el futuro del sector. En esos encuentros, de acuerdo con quienes compartieron con él, ha privilegiado un rol horizontal, alentando el debate y evitando posiciones de protagonismo personal.

Su agenda también ha combinado actividades internacionales vinculadas a foros y encuentros políticos en Europa con una vida cotidiana marcada por la cercanía con los vecinos de San Miguel. Esa dualidad entre figura pública y residente de barrio ha llamado la atención de quienes han tenido contacto directo con él durante estos meses.

Mientras avanzan las obras de remodelación de su futura vivienda, Boric continúa desarrollando una rutina alejada de los protocolos presidenciales, compartiendo espacios comunes con la comunidad y construyendo una relación de cercanía que ha sido valorada por numerosos habitantes del sector.

Para varios vecinos, la imagen que predomina es la de un ciudadano más recorriendo las calles del barrio, participando en actividades locales y manteniendo un contacto directo con quienes lo rodean, en una etapa marcada por su retorno a la vida fuera de la primera línea política institucional. (NP-ChtGPT-La Tercera)