El comité político ampliado de La Moneda se extendió por cerca de dos horas este lunes, en un espacio de coordinación donde el Gobierno y sus partidos realizaron un “sincero balance” de la derrota electoral, que dejó a Jeannette Jara (41%) 17 puntos por debajo de José Antonio Kast (58%).

La instancia fue encabezada por el Presidente Gabriel Boric y reunió a ministros clave junto a representantes de los ocho partidos oficialistas.

EL MEA CULPA Y LA REPRIMENDA DE BORIC

Asistentes comentaron que el tono de la reunión fue de autocrítica. El Presidente Boric suscribe a la tesis de la multifactorialidad de la derrota, pero no se contuvo en su mea culpa ante sus coaliciones.

Según testigos de la cita, el Mandatario se mostró molesto y parco, rompiendo su hermetismo solo al final del encuentro para realizar una profunda autocrítica sobre cuatro hitos que, a su juicio, debilitaron la confianza en su administración

El Jefe de Estado identificó el Caso Monsalve como una de las heridas más profundas de su gobierno. Boric reconoció ante los timoneles de la alianza que el manejo de la crisis fue “errático”, admitiendo dos errores específicos: la demora de tres días en solicitar la renuncia al exsubsecretario tras conocer la denuncia, y la accidentada conferencia de prensa de 50 minutos en Lampa, la cual calificó como un desacierto comunicacional.

Asimismo, el Presidente asumió la responsabilidad por el fallido intento de compra de la casa de Salvador Allende. Admitió que en este proceso “fallaron todos los filtros”, reconociendo que la operación era inconstitucional debido al parentesco de las propietarias (Maya Fernández e Isabel Allende) con el Ejecutivo, lo que terminó exponiendo innecesariamente a figuras clave del sector.

En el plano de la gestión, Boric lamentó el cronograma de la reforma tributaria. El Mandatario planteó que la iniciativa debió ingresarse mucho antes y no esperar al resultado del primer plebiscito constitucional, factor que finalmente derivó en el rechazo de la idea de legislar en marzo de 2023. Además, reconoció la falta de un plan de iniciativas robusto para los primeros días de su mandato, lo que habría dificultado marcar la agenda desde el inicio.

Finalmente, el Presidente tuvo palabras para el Partido Liberal, colectividad que quedó fuera del gabinete tras el ajuste ministerial de 2023. Boric admitió que restarle representación a los liberales en una etapa tan temprana de su gobierno no fue la mejor decisión, dejando un vacío que hasta hoy genera fricciones en la unidad de la coalición.

Un punto que el Mandatario repasó explícitamente fue la decisión de la Federación Regionalista Verde Social (FERVS) de quebrar la unidad en las elecciones parlamentarias con dos listas, lo que a su juicio, perjudicó la representación del sector en el Congreso. El diputado Jaime Mulet (FERVS) asistió a la cita luego de meses con las relaciones cortadas con Palacio.

La reunión, que solo se distendió brevemente con la presencia de la hija de la ministra Camila Vallejo, marca el inicio de un periodo de reflexión forzada para el oficialismo.

La Moneda busca atribuir el resultado a la tendencia de la alternancia en el poder y, como guion, orientar el foco en sacar adelante los compromisos legislativos pendientes antes del traspaso de mando.

REFLEXIÓN Y DEBATE SOBRE SEGURIDAD

El presidente del PPD, Jaime Quintana, llamó a una “reflexión honesta, autocrítica siempre, pero también propositiva”, enfatizando la necesidad de fortalecer la gestión y los temas legislativos para que el Gobierno pueda “cerrar bien”.

En defensa de la gestión, Quintana sostuvo que, si bien el sector “perdió la batalla” en materia de Seguridad, “un fortalecimiento a las policías, a las capacidades del Estado para enfrentar el delito, es algo que logró este Gobierno del Presidente Boric, y eso hay que reconocerlo”.

La timonel del Frente Amplio, Constanza Martínez, se plegó a la autocrítica, aunque destacó que el oficialismo “entregamos un país mejor que el que encontramos”. Pidió “humildad” y “pelota al piso” para abordar la derrota y llamó a un debate “profundo, no simplista, y ojalá de unidad” para el futuro.

CÓNCLAVE OFICIALISTA EN ENERO

Para redefinir el camino a seguir, las huestes oficialistas acordaron darse un margen para la reflexión interna y organizar un cónclave durante el mes de enero, una vez que cada orgánica partidaria (PPD, PC y FA) haya debatido los resultados de este domingo en sus instancias internas.

Por lo pronto, los partidos acordaron mantener la coordinación que articularon durante la campaña de Jeannette Jara, incluyendo a la Democracia Cristiana, que también debatirá su política de alianza de cara a la nueva Oposición.(NP-Gemini-Emol)