La Media Luna Roja iraní informó este martes que el número de víctimas fatales por la ofensiva de Israel y Estados Unidos ha subido a 787 personas desde el inicio de las operaciones el pasado 28 de febrero. Esta actualización representa un incremento de 232 decesos en las últimas veinticuatro horas respecto al balance previo. Por su parte, la organización de derechos humanos HRANA, con sede en Washington, detalló que al menos 742 de los fallecidos son civiles, incluyendo a 176 menores de edad, mientras que los heridos ya superan los 970 afectados en todo el territorio iraní.

El cuarto día de hostilidades comenzó con una nueva oleada de ataques aéreos sobre las capitales de Irán y Líbano, en respuesta a acciones de Hezbollah y la Guardia Revolucionaria de Irán. El grupo libanés anunció el envío de drones hacia una base israelí, mientras que las fuerzas iraníes aseguraron haber destruido una instalación militar estadounidense en Bahrein. Los bombardeos cruzados han persistido durante toda la madrugada, manteniendo objetivos estratégicos bajo fuego constante en una dinámica de represalias que no muestra señales de tregua inmediata.

Pese a los reportes de víctimas, tanto Estados Unidos como Israel han centrado sus esfuerzos diplomáticos en justificar el ataque masivo del sábado, versiones que han sido sistemáticamente rebatidas por el gobierno de Teherán. Las organizaciones humanitarias advierten que las cifras de mortalidad y daños materiales siguen siendo provisionales. Las severas restricciones de acceso, la interrupción casi total de los servicios de Internet y la peligrosidad del terreno dificultan una verificación independiente y exhaustiva de la magnitud real de la tragedia humana en la región.