Las principales plazas bursátiles de Europa iniciaron la jornada de este martes con retrocesos cercanos al 2%, arrastradas por la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán. El temor de los inversionistas a una interrupción prolongada en el suministro energético a través del Estrecho de Ormuz ha generado un efecto inmediato en los precios de los combustibles. Mientras el índice Euro Stoxx 50 registró una caída del 2,08% en su apertura, el precio del gas natural experimentó un salto del 28,53%, situándose en los 55,71 dólares, y el crudo Brent —referente para el mercado europeo— subió un 3,69% hasta alcanzar los 80,6 dólares por barril.

El impacto financiero se ha extendido de manera global, afectando con especial fuerza a los mercados asiáticos, donde el Kospi surcoreano se hundió un 7,24% y el Nikkei de Tokio retrocedió más de un 3%. En Europa, Madrid lideró las pérdidas con un descenso del 2,34%, seguida de cerca por Milán y Fráncfort. Expertos advierten que mientras el enclave estratégico de Ormuz permanezca bloqueado de facto, la presión sobre los activos financieros continuará, alimentando el miedo a un rebrote inflacionario que complique las decisiones de los bancos centrales frente a las tasas de interés.

En el mercado de activos alternativos y refugio, el panorama es mixto. A diferencia de jornadas anteriores, el oro y la plata registraron leves cesiones del 0,31% y 3,79% respectivamente, mientras que el bitcoin cayó un 2,58% para situarse en torno a los 67.658 dólares. La atención de los operadores se mantiene ahora sobre la estimación preliminar de la inflación en la eurozona correspondiente a febrero, dato que será clave para determinar el margen de maniobra de las autoridades monetarias ante el encarecimiento de la energía provocado por la guerra.

IPSA PIERDE TODO LO GANADO EN 2026

El principal indicador de la Bolsa de Santiago, el IPSA, registró una caída superior al 5% en la apertura de este martes, rompiendo la barrera psicológica de los 10.000 puntos. Con este retroceso, el mercado local borra la totalidad de las ganancias acumuladas durante el presente año, un ejercicio que hasta la semana pasada se caracterizaba por alcanzar sucesivos récords históricos. La fuerte liquidación de activos nacionales responde a una tendencia global de aversión al riesgo, liderada por el desplome de acciones emblemáticas como Parque Arauco y Latam, mientras que SQM-B también sufrió pérdidas considerables cercanas al 4,7%.

El recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio, tras el ataque con drones a la embajada de Estados Unidos en Riad y la confirmación del cierre del Estrecho de Ormuz por parte de la Guardia Revolucionaria iraní, ha disparado el precio de los combustibles. El petróleo Brent escaló más de un 6%, mientras que el WTI alcanzó máximos no vistos desde mediados de 2024. Esta crisis energética ha fortalecido al dólar como activo de refugio, situando a la divisa estadounidense en Chile a las puertas de los $900, su nivel más alto en lo que va del año, impulsado por el temor a una persistencia inflacionaria que frene el recorte de tasas en el extranjero.

Analistas financieros destacan que el movimiento del mercado sugiere una retirada rápida de capitales hacia posiciones más defensivas ante la incertidumbre sobre la duración de la guerra en Irán. En este escenario, solo Vapores logró anotar avances marginales debido a su perfil logístico menos expuesto a los costos domésticos. Pese al pesimismo actual, algunos estrategas de inversión recuerdan que las crisis geopolíticas suelen asimilarse en el mediano plazo, aunque advierten que la amenaza efectiva sobre las rutas del crudo representa un riesgo sistémico para las economías emergentes como la chilena.(NP-Gemini-Emol-Pulso-Agencias)