La Delegación Presidencial Regional (DPR) del Biobío protagonizó un confuso episodio administrativo tras anunciar y luego borrar la designación de Alexander Nanjarí como nuevo seremi de Educación. El profesional, administrador público de la Universidad de Concepción con maestría en la Universidad de los Andes, fue oficializado preliminarmente ayer, pero la publicación fue eliminada de las plataformas oficiales en menos de 24 horas. La ministra de la cartera, María Paz Arzola, quien se encuentra de visita en la zona, desestimó el nombramiento asegurando que no existe ningún decreto firmado y que, por tanto, no hay autoridad designada para el cargo.

El fallido arribo de Nanjarí se vio empañado por la rápida viralización de publicaciones antiguas en su cuenta de la red social X, la cual fue dada de baja tras el escándalo. Los mensajes, emitidos entre 2024 y 2025, hacían alusión a relaciones con diferencia de edad, incluyendo frases como “mucho mejor si es más joven”, lo que generó un inmediato rechazo en sectores políticos y redes sociales. Esta situación forzó un control de daños por parte del Ejecutivo, que ha optado por mantener la vacancia en la seremía hasta que se concrete un proceso de revisión de antecedentes más exhaustivo.

La ministra Arzola fue enfática en señalar que no comentará sobre supuestos mientras no exista un documento legal que respalde una designación oficial. Este traspié ocurre en una semana clave para la instalación de los equipos regionales del gobierno del Presidente José Antonio Kast, donde Educación, Medio Ambiente y Economía han sido las carteras con mayor movimiento de nombres. El episodio en el Biobío deja en evidencia los desafíos de los filtros de selección para los cargos de confianza en las administraciones regionales y la relevancia del historial digital en la función pública. (NP-Gemini-Emol)