La presidenta de la Comisión Asesora Presidencial para la Nueva Arquitectura del Estado, Bettina Horst, descartó que el trabajo de la instancia tenga como objetivo reducir la cantidad de funcionarios públicos y aseguró que su tarea estará centrada en revisar las funciones y coordinación de los distintos organismos estatales.

En conversación con el programa Desde La Redacción de La Tercera, la también directora de Libertad y Desarrollo abordó los alcances de la comisión anunciada esta semana por el gobierno del Presidente José Antonio Kast.

La creación de la instancia responde a uno de los compromisos planteados por el Mandatario durante su primera Cuenta Pública, relacionado con una revisión de la estructura estatal y la reducción del número de ministerios. La comisión quedó conformada por 12 integrantes, entre expertos independientes y personas vinculadas a sectores políticos que abarcan desde el Partido Nacional Libertario (PNL) hasta el Partido Socialista (PS).

La composición del organismo generó cuestionamientos debido a la ausencia del Frente Amplio (FA) y del Partido Comunista (PC). Ambas colectividades, que se encuentran entre las más críticas de la administración de Kast, señalaron que no recibieron una invitación del Ejecutivo para participar.

Horst consideró que la controversia por la integración de la comisión desvía la atención de su objetivo principal. Además, defendió que esté compuesta por 12 personas, argumentando que se trata de un trabajo específico que deberá desarrollarse dentro de un plazo acotado.

La economista explicó que los integrantes participan a título personal y no como representantes de partidos políticos o instituciones. Según indicó, la convocatoria respondió principalmente a la trayectoria y experiencia de cada uno, incluyendo perfiles relacionados tanto con la actividad legislativa como con funciones ejecutivas.

Respecto de los efectos que podrían tener las propuestas sobre el empleo público, Horst enfatizó que el mandato de la comisión consiste en analizar las funciones desarrolladas por ministerios, subsecretarías, servicios regionales y secretarías regionales ministeriales, además de identificar posibilidades para mejorar su coordinación y reorganización.

La presidenta de la instancia sostuvo que el encargo no contempla determinar la cantidad de funcionarios que debería tener cada organismo ni establecer eventuales aumentos o disminuciones de las dotaciones. Tampoco, señaló, tiene como propósito definir niveles de digitalización de los servicios.

En ese contexto, afirmó que presentar el proceso como una amenaza para los trabajadores del Estado constituye una interpretación equivocada. Horst agregó que la experiencia de funcionarios y de personas que han trabajado en la administración pública puede resultar relevante para detectar problemas de coordinación y áreas que podrían operar de manera más integrada.

La comisión partirá, según explicó, sin una propuesta predeterminada sobre la nueva organización estatal. El resultado de su trabajo tampoco tendrá carácter vinculante, aunque Horst manifestó su expectativa de que las conclusiones puedan servir tanto a la actual administración como a futuros gobiernos en las discusiones sobre modernización y funcionamiento del Estado. (NP-ChatGPT-La Tercera)