El acelerado desarrollo de una nueva carrera espacial ha incrementado el número de lanzamientos y, con ello, la cantidad de objetos que permanecen orbitando alrededor de la Tierra. A los cientos de satélites actualmente operativos se suman miles de aparatos fuera de servicio, fragmentos y restos de cohetes cuya acumulación genera creciente preocupación entre científicos y agencias espaciales.

De acuerdo con datos de la NASA, más de 25.000 objetos con dimensiones superiores a los 10 centímetros se encuentran actualmente en órbita alrededor del planeta.

La cantidad aumenta considerablemente al considerar fragmentos de menor tamaño. Las estimaciones apuntan a cerca de medio millón de partículas que miden entre uno y 10 centímetros, mientras que existirían más de 100 millones de fragmentos superiores a un milímetro.

En conjunto, se estima que la denominada basura espacial supera las 9.000 toneladas, fenómeno que adquiere especial importancia debido a la creciente utilización de las órbitas terrestres para actividades esenciales.

El director del Centro de Astronomía de la Universidad de Antofagasta, Eduardo Unda-Sanzana, advirtió que uno de los principales problemas se encuentra en la órbita terrestre baja, debido a la dependencia que numerosas actividades mantienen respecto de los satélites que operan en esa zona.

Entre los servicios que dependen de esta infraestructura espacial se encuentran las comunicaciones, la navegación satelital, la recopilación de información climática y las herramientas utilizadas para responder ante emergencias y desastres.

El especialista advirtió que el espacio cercano a la Tierra se encuentra cada vez más congestionado debido al creciente número de objetos que comparten las distintas órbitas.

La acumulación de satélites fuera de servicio y fragmentos también representa un desafío para las futuras operaciones espaciales, debido al riesgo de colisiones con equipos que continúan funcionando.

El fenómeno ha cobrado mayor relevancia ante el aumento sostenido de lanzamientos y la expansión de las actividades espaciales públicas y privadas, escenario que plantea el desafío de compatibilizar el crecimiento del sector con una utilización segura y sostenible de las órbitas que rodean el planeta. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)