Bank of America elevó esta semana sus proyecciones para el precio del cobre y estimó que el metal podría alcanzar un promedio de US$ 16.000 por tonelada, equivalentes a US$ 7,26 la libra, durante el tercer y cuarto trimestre de 2027. El ajuste responde a las restricciones de oferta mundial, la acumulación de inventarios en Estados Unidos ante eventuales aranceles y las expectativas de una recuperación de la demanda china.
Las nuevas estimaciones fueron publicadas en el informe Metals Strategist, elaborado por la división Global Research del banco estadounidense, con la participación de los estrategas de materias primas Michael Widmer y Francisco Blanch, entre otros analistas.
Para 2026, la institución aumentó en 3% su previsión de precio promedio del cobre, desde US$ 12.888 a US$ 13.278 por tonelada, equivalentes a US$ 6,02 la libra. En tanto, mantuvo en US$ 15.250 por tonelada, o US$ 6,92 la libra, su estimación promedio para 2027.
El banco también incrementó en 20% su proyección de largo plazo, correspondiente a 2031, hasta US$ 13.577 por tonelada, equivalentes a US$ 6,16 la libra.
Según el informe, el mercado mundial del cobre cerraría 2026 con un déficit de 397 mil toneladas, debido al estancamiento de la producción y al crecimiento del consumo.
Bank of America calcula que la producción global permanecerá prácticamente sin variaciones respecto del año anterior, en 27,96 millones de toneladas, mientras que la demanda aumentará 2,1%, hasta alcanzar 28,35 millones de toneladas.
Para 2027, en cambio, anticipa un pequeño superávit de 28 mil toneladas, aunque prevé que las condiciones de disponibilidad del metal seguirán influidas por la distribución geográfica de los inventarios y el comportamiento de los principales consumidores.
Uno de los factores que destaca la entidad es la acumulación de cobre refinado en Estados Unidos, impulsada inicialmente por las expectativas de eventuales aranceles comerciales de la administración de Donald Trump.
De acuerdo con sus cálculos, ese país almacena actualmente más de 1,4 millones de toneladas del metal, mientras que las existencias disponibles en China y en la Bolsa de Metales de Londres (LME) se han reducido.
El banco sostiene que los incentivos financieros asociados al almacenamiento han adquirido suficiente importancia como para mantener inmovilizado parte del cobre, incluso si las decisiones arancelarias cambian.
“Creemos que, si bien las expectativas de aranceles fueron importantes al comienzo para mover el cobre a Estados Unidos, la economía del almacenamiento ahora es suficiente para mantener el metal inmovilizado”, señala el documento.
Por esa razón, los analistas consideran que una recuperación de la demanda china podría tener mayor influencia sobre la evolución de los precios que las eventuales medidas comerciales estadounidenses.
El informe advierte, sin embargo, que el consumo de cobre en China se moderó durante el segundo trimestre de 2026 y que la demanda aparente del país asiático acumula un crecimiento de apenas 2,4% en lo que va del año.
En cuanto a la evolución reciente del mercado, el cobre cerró este viernes en la Bolsa de Metales de Londres a US$ 6,51 la libra, equivalentes a US$ 14.355 por tonelada, con un incremento diario de 0,14%.
Con ese resultado, el precio promedio del metal durante 2026 alcanzó US$ 6,09 la libra, un aumento de 40,55% respecto de igual período de 2025, según los registros de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco).
Pese a las proyecciones de mayores precios para el próximo año, Bank of America mantiene una perspectiva cautelosa para los últimos meses de 2026 debido a los efectos de la guerra en Irán sobre la economía internacional.
La institución señaló que los metales han resistido mejor de lo esperado las consecuencias del conflicto, gracias a la continuidad de la demanda mundial, las restricciones de oferta y los bajos niveles de inventarios en diversos mercados.
No obstante, estima que la prolongación de la guerra podría limitar nuevas alzas en el corto plazo.
En ese escenario, proyecta que el cobre retrocederá a un promedio de US$ 13.000 por tonelada durante el cuarto trimestre de 2026, antes de subir a US$ 14.000 en el primer trimestre de 2027, US$ 15.000 en el segundo y US$ 16.000 en los dos trimestres restantes.
Para los años posteriores, el banco prevé precios promedio de US$ 15.000 por tonelada en 2028, US$ 14.526 en 2029 y US$ 14.051 en 2030.
En el caso del carbonato de litio, Bank of America presentó un escenario diferente, marcado por la posibilidad de que el mercado vuelva a registrar un exceso de oferta durante 2027.
La institución redujo levemente su proyección promedio para 2026, desde US$ 19.328 a US$ 19.198 por tonelada. Para 2027, en cambio, elevó su estimación anterior de US$ 15.000 a US$ 15.500, aunque esta última cifra representa una disminución respecto del nivel previsto para este año.
El informe anticipa que el mercado mundial del litio terminará 2026 con un déficit de 81.590 toneladas, para pasar a un superávit de 16.825 toneladas en 2027.
Esta evolución respondería a un incremento de 20,2% en la producción durante el próximo año, superior al crecimiento proyectado de 14,6% para el consumo.
“Esperamos un superávit el próximo año, incluso sin la mina Jianxiawo de CATL, por lo que mantenemos nuestra proyección bajista”, indica el documento.
El banco atribuye parte de la recuperación reciente del precio del litio a las restricciones aplicadas por China a la producción de lepidolita en agosto de 2025. Sin embargo, señala que la mayor extracción en otras operaciones, particularmente en salares, ha contribuido a aliviar la escasez.
También menciona la reanudación de exportaciones desde Zimbabue, después de que ese país estableciera un sistema de cuotas y permisos que permitió a seis productores retomar sus envíos.
De acuerdo con Cochilco, el carbonato de litio alcanzó un precio de US$ 19.525 por tonelada el 19 de agosto, cifra 12,2% inferior a la registrada el 13 de mayo, pero 106% superior al promedio de 2025.
Otro riesgo identificado por Bank of America corresponde al ritmo de fabricación de baterías en China, especialmente aquellas destinadas al almacenamiento de energía.
Según el informe, las empresas chinas producen celdas a un ritmo anualizado de 847 gigavatios-hora (GWh), aproximadamente el doble de las instalaciones efectivas. Una eventual desaceleración de esa actividad podría afectar significativamente la demanda de litio.
Para el último trimestre de 2026, el banco proyecta un precio de US$ 17.500 por tonelada de carbonato de litio, que descendería a US$ 17.000 en el primer trimestre de 2027 y a US$ 15.000 durante los tres trimestres siguientes.
Respecto del molibdeno, subproducto relevante de la minería del cobre en Chile, la entidad elevó en 2% su estimación promedio para 2026, hasta US$ 30 por libra, desde los US$ 29,4 previstos anteriormente.
Para 2027 mantuvo una proyección de US$ 18,8 por libra, mientras que para 2028 estimó un precio de US$ 16,88. Su previsión de largo plazo se situó en US$ 13,40.
El informe señala que el molibdeno acumula un aumento de 48,1% durante 2026 y de 25,9% en los últimos seis meses, de acuerdo con datos de Bloomberg, aunque no desarrolla un análisis específico sobre los factores que explicarían su trayectoria futura. (NP-ChatGPT-La Tercera)
