El ingreso del megaproyecto del Presidente José Antonio Kast, orientado a impulsar su agenda de gobierno de emergencia, se mantiene en suspenso. No obstante, en la Cámara de Diputados ya se perfila un preacuerdo entre bancadas para definir su tramitación, anticipando el debate legislativo de una iniciativa que abarca materias tributarias, ambientales, de reconstrucción y educación.
En la reunión de comités, el presidente de la corporación, Jorge Alessandri, propuso que el proyecto no sea revisado exclusivamente por la Comisión de Hacienda, como pretendía el Ejecutivo encabezado por el ministro Jorge Quiroz. En cambio, planteó derivarlo también a las comisiones de Vivienda y Medio Ambiente, lo que fue interpretado como un intento por resguardar el rol del Congreso y evitar conflictos institucionales.
La propuesta surgió en un contexto de চাপ política, ya que sectores de la oposición habían advertido con acudir al Tribunal Constitucional si se restringía el debate a una sola instancia. Incluso, se mencionó la posibilidad de impulsar una censura contra la mesa de la Cámara si no se garantizaba una tramitación equilibrada.
El diseño contempla que la iniciativa comience su discusión en la Comisión de Hacienda, presidida por Agustín Romero, y luego pase a las comisiones de Vivienda y Medio Ambiente, que podrían sesionar de forma paralela para agilizar el proceso. Esta fórmula busca compatibilizar la urgencia del gobierno con una revisión más amplia de los contenidos.
Desde el Ejecutivo, sin embargo, la propuesta generó resistencia, especialmente en Hacienda, donde se apuesta por acotar la discusión para despachar el proyecto antes del 1 de junio. Esta estrategia había sido definida incluso antes de que Kast asumiera la presidencia y contaba con respaldo inicial del oficialismo.
Pese a ello, la alternativa impulsada por Alessandri suma apoyos en sectores de Chile Vamos y en ministerios como Interior y la Secretaría General de la Presidencia, liderados por Claudio Alvarado y José García Ruminot, quienes han promovido un enfoque más pragmático en la tramitación legislativa.
El debate también ha evidenciado diferencias internas en el oficialismo, como ocurrió con la eliminación de restricciones a la gratuidad universitaria para mayores de 30 años, medida que fue descartada pese al respaldo inicial de Hacienda. En este escenario, la fórmula de la Cámara se interpreta como una señal de autonomía frente al Ejecutivo, en medio de relaciones tensionadas tras recientes discusiones legislativas. (NP-ChatGPT-La Tercera)
