La bancada de diputados de la Democracia Cristiana (DC) adelantó que, de manera preliminar, se inclina por votar en contra de la acusación constitucional que será presentada el próximo lunes contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, al considerar que no existirían fundamentos suficientes para respaldar la iniciativa.

El jefe de bancada de la colectividad, Jorge Díaz, abordó la ofensiva impulsada por parlamentarios del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario, quienes acusan al exsecretario de Estado de un presunto mal manejo de las finanzas públicas durante su gestión, particularmente por un error en el cálculo de la deuda pública.

En el marco de la gira del Presidente José Antonio Kast por las regiones de Arica y Parinacota y Antofagasta, el diputado señaló que la Democracia Cristiana aún no ha debatido formalmente el libelo, aunque sostuvo que la evaluación preliminar apunta a que no existen los méritos necesarios para respaldar la acusación.

Díaz precisó que la bancada todavía no adopta una resolución definitiva, pero afirmó que la posición más probable será rechazar la acción constitucional cuando sea sometida a votación en la Cámara de Diputadas y Diputados.

La acusación será presentada el lunes y se fundamenta en cuestionamientos a la administración financiera encabezada por Grau durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric, especialmente por las diferencias detectadas en el cálculo de la deuda pública.

La iniciativa ha generado un intenso debate en el escenario político y también diferencias dentro de la oposición, donde algunos sectores han manifestado dudas sobre la oportunidad política y la viabilidad de la ofensiva.

En particular, persisten reparos entre parlamentarios de Chile Vamos respecto de la estrategia impulsada por Republicanos y el Partido Nacional Libertario, considerando que la acción aún no logra un respaldo unánime entre las fuerzas opositoras.

Con la postura anticipada por la Democracia Cristiana, el escenario legislativo se mantiene abierto de cara a la presentación formal del libelo, cuyo futuro dependerá de la capacidad de sus impulsores para reunir los apoyos necesarios en la Cámara. (NP-ChatGPT-La Tercera)