La senadora y presidenta de Renovación Nacional (RN), Andrea Balladares, abordó las diferencias surgidas al interior del oficialismo por la Reforma Constitucional de Seguridad y llamó a fortalecer la coordinación política entre las colectividades que respaldan al Gobierno.
La parlamentaria reconoció que existen discrepancias entre los partidos oficialistas y sostuvo que estas forman parte de una coalición integrada por sectores con distintas posiciones. En ese contexto, afirmó que durante los últimos días se ha reforzado la necesidad de mantener tanto la coordinación como el trabajo político entre las colectividades.
Balladares destacó las reuniones realizadas entre los presidentes de los partidos y planteó que ese mecanismo de coordinación debería extenderse al interior de las propias colectividades y también hacia los distintos ministerios sectoriales.
La presidenta de RN recordó que los partidos que actualmente respaldan al Ejecutivo no contaban con experiencia previa de trabajo conjunto. Según explicó, uno de los antecedentes más cercanos de coordinación entre esos sectores fue el proceso político relacionado con el rechazo de 2022.
A juicio de la legisladora, las colectividades deberán avanzar en su capacidad para trabajar en equipo y enfrentar conjuntamente los diferentes desafíos políticos. Para ello, señaló, será necesario destinar tiempo a reuniones y mantener una coordinación permanente.
Respecto de la tramitación de la Reforma Constitucional de Seguridad, Balladares planteó que la Comisión de Constitución aparece como el espacio adecuado para introducir eventuales modificaciones y perfeccionar la iniciativa.
La senadora sostuvo que esa instancia tiene un carácter técnico y político que permite escuchar a especialistas y desarrollar un trabajo entre parlamentarios representantes de distintos sectores. En su opinión, es allí donde debería concentrarse el debate sobre los cambios que eventualmente requiera el proyecto.
Balladares también emplazó a la oposición a participar de las conversaciones y evitar descartar anticipadamente la iniciativa. Argumentó que, si el Gobierno manifiesta disposición a dialogar y revisar las medidas contempladas en el proyecto, corresponde que los distintos sectores políticos se abran a discutirlas.
La parlamentaria reconoció que la oposición podría mantener sus reparos si el texto resultante no logra convencerla, pero cuestionó la posibilidad de cerrar el diálogo antes de que se desarrolle la discusión legislativa.
En ese sentido, destacó que el Congreso cuenta con instancias institucionales, como la Comisión de Constitución, en las que están representados diferentes sectores políticos y donde es posible analizar y eventualmente perfeccionar la propuesta.
La presidenta de RN manifestó además su expectativa de que la oposición participe activamente, formule propuestas y contribuya al debate en lugar de marginarse desde el comienzo de la tramitación.
Sobre la posibilidad de introducir cambios que permitan avanzar hacia la aprobación de la reforma, Balladares aseguró que existe disposición para revisar las alternativas. Explicó que la discusión deberá determinar cuáles son las herramientas necesarias para combatir el crimen organizado y establecer si se requiere crear nuevos mecanismos o si los objetivos pueden alcanzarse mediante modificaciones a instrumentos actualmente vigentes.
La senadora sostuvo que esas materias deberán ser examinadas en profundidad en la Comisión de Constitución, con el objetivo de alcanzar un resultado que permita mejorar el proyecto durante su tramitación legislativa. (NP-ChatGPT-Agricultura)
