La expresidenta Michelle Bachelet recibió un nuevo respaldo a su candidatura para la Secretaría General de Naciones Unidas, luego de que la Alianza Progresista de las Américas formalizara su apoyo ante el organismo internacional, fortaleciendo su campaña para suceder a António Guterres.

La organización, integrada por partidos políticos, fundaciones y movimientos progresistas de la región, entre ellos el Partido Socialista y el PPD de Chile, manifestó públicamente su respaldo a la exmandataria mediante un documento enviado a Naciones Unidas, en el que destaca su trayectoria y liderazgo internacional.

La postulación de Bachelet continúa siendo impulsada por los gobiernos de Brasil y México, que mantienen el respaldo político y financiero a la candidatura luego de que el Presidente José Antonio Kast retirara el apoyo oficial de Chile. La nominación había sido anunciada inicialmente durante la administración del expresidente Gabriel Boric en septiembre de 2025.

El nuevo respaldo llegó mientras la exjefa de Estado permanecía en Santiago tras una extensa gira internacional que incluyó visitas al Reino Unido, Francia, China, Rusia, Grecia, Letonia y Suiza, donde sostuvo reuniones con autoridades y representantes de alto nivel para promover su candidatura.

Uno de los principales objetivos de ese recorrido fue acercarse a los países que integran de manera permanente el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, instancia cuyos miembros poseen facultades para vetar la elección del próximo secretario general. Hasta ahora, Bachelet ha sostenido reuniones en Londres, París, Beijing y Moscú, quedando pendiente una gestión similar en Washington.

La estrategia internacional también contempla fortalecer vínculos con los integrantes no permanentes del Consejo de Seguridad. En ese marco, durante su gira sostuvo encuentros en Atenas y Riga, mientras continúa trabajando para concretar reuniones con otras capitales europeas.

Pese a su permanencia temporal en Chile, la expresidenta ha mantenido una intensa agenda destinada a preparar una nueva gira internacional, prevista para iniciarse a fines de esta semana, con el propósito de ampliar los respaldos políticos a su postulación.

Uno de los desafíos más relevantes sigue siendo Estados Unidos. Las gestiones para lograr una reunión de alto nivel con la administración encabezada por Donald Trump son impulsadas por las cancillerías de Brasil y México, con la participación directa de los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum.

La posibilidad de un eventual veto estadounidense ha sido considerada dentro de la campaña. Consultada recientemente en Suiza durante un encuentro con las candidatas María Fernanda Espinosa y Rebeca Grynspan, Bachelet afirmó que si fuera vetada por defender la democracia, el multilateralismo, los derechos de las mujeres y los derechos humanos, consideraría ese hecho un motivo de honor. (NP-ChatGPT-La Tercera)